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Luis Suárez celebra el primer gol ante el Espanyol | MIGUEL RUIZ - FCB

El Barça ha salido victorioso del derbi disputado en el RCDE Stadium (0-3). Suárez con un doblete y Rakitic han sido los autores de los tres goles azulgranas, que han tenido que hacer un partido muy serio para superar un combativo Espanyol.

Que el partido costaría muchísimo lo sabía el Barça de inicio. El Espanyol ha salido con una presión asfixiante sobre la salida de balón azulgrana y dificultaba trenzar pasadas con facilidad. Los primeros minutos han sido bastante de tanteo sin un claro dominador, aunque los blanco-y-azules han avisado primero con un disparo cruzado de Jurado. Con el paso de los minutos el Barça, poco a poco, ha ido cogiendo las riendas del duelo y ha ido sabiendo superar la primera presión blanca-y-azul. Sobre todo, porque ha aparecido Messi entre líneas en el centro del campo, repartiendo el juego de lado a lado. Neymar que volvía al once inicial tras cumplir la sanción se le ha visto con muchas ganas, desequilibrando una y otra vez.

André Gomes que ocupaba la posición del lesionado Iniesta en el interior izquierdo se le veía bastante activo y, con confianza y buen criterio en el pase, ayudaba al equipo a estirarse. Al Barça le interesaba poner paciencia al duelo ante un Espanyol revolucionado con mucha intensidad. Ante la presión de los de Quique Sánchez Flores el Barça utilizaría el recurso de buscar la espalda de la defensa con jugadas largas, pero carecería de oportunidades claras de gol, ante la replegada y organizada defensa local. Tocaría los azulgranas ponerse el mono de trabajo, ante un escenario de partido complicado.

Depredador Suárez

El paso por los vestuarios ha ido bien al Barça que a los cinco minutos de la reanudación ha visto como Jurado regalaría un balón en zona de tres cuartos y Suárez, que no suele perdonar, solo ante Diego López ha aprovechado para marcar con un disparo seco con el exterior desde dentro del área. El gol ha animado al Barça que ha tenido más el dominio respecto a los primeros 45 minutos. Messi entraba más en juego, siempre veloz, siempre omnipresente, esquivando entradas locales. El Espanyol, sin embargo, no daría su brazo a torcer y seguiría apostando por el planteamiento inicial, asfixiando la salida barcelonista. Con Neymar desequilibrando se centraba por aquella parte del ataque del Barça que rozaría el segundo gol en una magnífica jugada personal del '11', llena de velocidad y detalles técnicos.

Ter Stegen, más participativo a la hora de salir desde atrás, ha tenido que intervenir en una acción peligrosa. El Espanyol intentaría buscar el gol del empate, pero no disfrutarían de oportunidades claras, gracias al muro infranqueable que formaban Piqué y Umtiti en el eje de la defensa que, atentos y con mucha seguridad, intervenían para cortar cualquier ataque blanco-y-azul. Con todo, los de Luis Enrique conscientes de que el resultado era ajustado y con la consigna de que sólo les valía la victoria buscarían el segundo.

Paciencia para sentenciar

Y lo ha encontrado gracias a una acción personal del mejor jugador de todos los tiempos. Messi que había recibido un balón en el centro del campo ha encontrado un pasillo para correr con velocidad, imponente por el césped del RCDE Stadium, hasta llegar a la frontal, engañar la defensa y asistir a Rakitic que ha marcado con un remate sutil despistando a Diego López. Una jugada marca de la casa del argentino que comenzaría a pintar los tres puntos de color azulgrana.

El segundo gol haría daño a los locales, que han visto como el Barça dominaría completamente el duelo y Suárez remataría el partido haciendo un doblete aprovechando otro regalo de la defensa del Espanyol. Al final, tres puntos muy valiosos para un Barça que, con paciencia y mucha contundencia, se lleva el derbi y le permite seguir liderando la Liga.

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