Imagen de la primera camiseta del FC Barcelona

La primera camiseta del FC Barcelona

Los colores azul y grana hace más de cien años que viven unidos a las camisetas de los deportistas del FC Barcelona y por eso el Club es también conocido como el equipo azulgrana. Son colores que han estado siempre presentes en la indumentaria del equipo, singularmente en la camiseta. En cambio, los pantalones fueron de color blanco durante los diez primeros años de historia del club, después negros, y desde la década de los veinte, han sido azules.

Más allá, sin embargo, de la identificación del Barça con los colores azulgrana, es lógico preguntarse si estos colores fueron fruto de alguna elección específica, y si esta elección tenía alguna motivación concreta.

Para superar el montón de hipótesis de todo tipo sobre el origen de los colores azulgrana que desde siempre han existido, el Club hace suya la que en estos momentos es la más verosímil y consistente. Según esta teoría, todo sucedió pocos días después de la fundación del Club, que había tenido lugar el 29 de noviembre de 1899. El 13 de diciembre, fecha de la segunda reunión de la junta directiva del nuevo FC Barcelona, ​​el directivo y jugador Arthur Witty habría propuesto al fundador Joan Gamper que los colores de la camiseta del Barça fueran el azul y el grana. La elección de Witty se basaría en los colores del equipo de rugby del colegio inglés Merchant Taylors de Liverpool, donde había jugado durante los años 1893 y 1894. Significativamente, en abril de 1899, meses antes de la fundación del FC Barcelona, ​​se había fundado el Barcelona Lawn Tennis Club, el actual Real Club de Tenis de Barcelona. El primer presidente fue el cónsul de Gran Bretaña en Barcelona, ​​Ernest F.C. Witty, el padre de Arthur, y el escudo de la nueva la entidad también llevaba los colores azul y grana. De este modo, hemos de concluir que aquel 13 de diciembre Joan Gamper no puso ningún problema tal combinación cromática propuesta por Arthur Witty, sobre todo porque coincidían con los colores del Basilea, uno de los equipos de fútbol donde Gamper había jugado esporádicamente antes de instalarse en Barcelona.