Imagen de Johan Cruyff sobr el césped de un campo de futbol

Con Johan Cruyff en el banquillo se ganó la primera Copa de Europa. | ARCHIVO FCB

Después de su etapa como jugador, 'El Flaco' (Amsterdam, 25 de abril de 1947) volvió al FC Barcelona en la temporada 1988/89, en esta ocasión como máximo responsable técnico del primer equipo de fútbol. Pero antes de volver a la Ciudad Condal, Cruyff dio sus primeros pasos como técnico en Holanda. Debutó en el banquillo del Ajax, uno de los dos equipos de su vida junto al Barcelona. Con el equipo holandés, consiguió ser campeón de Copa en 1986 y de la Recopa de Europa el año siguiente. En Holanda, destacó como un entrenador con una gran visión de juego ofensivo y también como un gran descubridor de talentos, como por ejemplo Marco Van Basten o Dennis Bergkamp.

Con el Barça, Cruyff empezó a trabajar con un equipo totalmente remodelado, después del escándalo de la temporada anterior a raíz del caso del 'Motín del Hesperia'. Su segundo fue Carles Rexach, que ya llevaba una temporada en el Club. El Barça de Cruyff empezó a dar espectáculo y los resultados no tardaron en llegar. Además, las categorías inferiores también practicaban el mismo sistema de juego del primer equipo, y eso facilitaba a los jugadores de la cantera el acceso al primer equipo. Sin duda, la potenciación de la cantera fue uno de los hechos que explican el éxito deportivo de Cruyff.

En los 8 años que dirigió el primer equipo -es el entrenador que más temporadas consecutivas ha estado en el banquillo azulgrana-, Johan también pasó épocas difíciles. No hay que olvidar que el 27 de enero de 1991 se le practicó una intervención quirúrgica a corazón abierto, a causa de una insuficiencia provocada por el consumo de tabaco. Su operación marcó un punto de inflexión.

Desde entonces, el equipo fue jugando mejor año tras año y llegó a conseguir la ansiada Copa de Europa en el mítico estadio de Wembley. El equipo de las 4 Ligas consecutivas recibió el sobrenombre de 'Dream Team' y despertó la admiración del mundo entero por su vistoso y espectacular juego. Este equipo, aparte de contar con la mejor tripleta de extranjeros del mundo (Stoichkov, Laudrup y Koeman y, más tarde, Romário), tenía una buena base nacional, constituida básicamente por jugadores vascos y catalanes (Bakero, Txiki, Salinas, Guardiola, Ferrer, Sergi...) que formaban una verdadera piña con otros grandes futbolistas como Amor, Nadal o Eusebio.

Las dos últimas temporadas del holandés en el equipo fueron muy decepcionantes, y no se consiguió ningún título. Como consecuencia de las discrepancias públicas con el presidente Josep Lluís Núñez, Cruyff salió por la puerta de atrás. Pero posteriormente, después de unos cuantos litigios, tanto el Club como el holandés llegaron a un acuerdo para celebrar un par de emotivos partidos de homenaje en el Camp Nou y en el Amsterdam Arena.

Cruyff murió el 24 de marzo de 2016, en Barcelona, tras no poder superar el cáncer que se le diagnosticó en el pulmón.