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Paulinho celebra el gol decisivo contra el América / Mike Hewitt - FIFA

El Mundial de Clubes arrancó el pasado jueves, día 10 de diciembre, con la primera eliminatoria, la del play-off, entre el Sanfrecce Hiroshima y el Auckland City del catalán Ramón Tribulietx (2-0). Un partido que dio paso a los cuartos de final, fase que debía decidir el rival del Barça en las semifinales. Y, finalmente, este rival será el Guangzhou Evergrande, campeón de la Champions asiática, que ha derrotado al Club América de México (1-2) en los últimos instantes, con goles de Zheng (80') y Paulinho (93').

Así pues, el próximo rival del Barça no es un equipo cualquiera, sino que tiene en nómina jugadores de reputación mundial como Robinho o el mismo Paulinho y cuenta, además, con un histórico en el banquillo, Luiz Felipe Scolari.

Hegemónico en China

Hace años que el equipo de la provincia de Guangdong manda en su país. Ha ganado las cinco últimas Superligas chinas y este año ha reunido a siete de sus jugadores en el once ideal de la competición. Entre ellos, el mejor de todos, el brasileño Ricardo Goulart, segundo máximo goleador con 19 dianas.

Levantar la quinta Superliga china no ha sido tan fácil como puede parecer. En junio, cuando el equipo compartía liderato con otros dos equipos, es cuando Scolari tomó las riendas del equipo, sustituyendo en el cargo a Fabio Cannavaro. Semanas más tarde, con la Liga ya en su ecuador, llegaron Robinho y Paulinho, que han contribuido al éxito final del Guangzhou, ganador de Superliga y Champions asiática en un 2015 inolvidable para ellos.

Convertirse en el mejor equipo del continente tampoco fue una tarea sencilla. Tuvo que deshacerse del Gamba Osaka en una igualada eliminatoria de semifinales (2-1 y 0-0) y del Al-Ahli de los Emiratos Árabes en una final decidida con un único gol (0-0 y 1-0).

Su segunda Champions le permitirá participar de nuevo en un Mundial de Clubes. En 2013 se estrenó con una cuarta posición y el reto, ahora, es superar esa clasificación. Caras conocidas no le faltan.

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