fcb.portal.reset.password

Leo Messi y Javier Mascherano celebran la clasificación para la semifinal / AFA

Ocho ediciones después de la última final que disputó, Argentina quiere volver a ser uno de los equipos que se dispute el trofeo de campeones de la Copa América. No sólo para intentar volver a levantar el trofeo, que ganó por última vez en 1993 contra México, sino porque ya hace 22 años que la selección albiceleste no celebra ningún título de selecciones. El último, precisamente, fue aquel de 1993.

Ahora, con los azulgranas Leo Messi y Javier Mascherano en la convocatoria, los del Tata Martino quieren superar las semifinales, que se disputan esta madrugada en el estadio Ester Roa, de Concepción (01:30 hora catalana), para jugar una nueva final, esta vez contra la Chile de Bravo, y romper la sequía con la 15ª Copa América de la historia de Argentina.

Pero, para ello, primero deben centrarse en ganar al Paraguay de Ramón Díaz, una de las sorpresas de la competición y que ya generó problemas a la albiceleste en el debut de ambos combinados en esta edición del 2015.

Precedentes optimistas

Eso sí. Las estadísticas dicen que Argentina se hace fuerte cuando su rival es la selección de Paraguay. Y es que, de los últimos 23 enfrentamientos, la albiceleste ha ganado en dieciocho ocasiones y sólo ha empatado en cinco. Uno de estos empates se produjo en la fase de grupos de esta edición de la Copa América, en la que Argentina pasó por encima de su rival en la primera mitad, pero Paraguay logró igualar el marcador tras el descanso ( 2-2). Ese resultado se celebró como si de un triunfo se tratara y ahora, 17 días después, ambos combinados se volverán a ver las caras.

El seleccionador de Paraguay, consciente de estos números, reconoció la dificultad del reto, ya que Argentina "es un gran equipo y tiene el mejor jugador del mundo, que es Messi", pero ha avisado que su planteamiento de juego "no cambiará mucho" respecto al partido de cuartos de final contra Brasil, que acabó con la 'canarinha' eliminada en la tanda de penaltis.

Pero lo que está claro es que será un partido diferente al de la fase de grupos, por la trascendencia del partido y porque, si no pasa nada extraordinario, las ausencias del primer partido no se volverán a repetir, como la de Pablo Zabaleta y Lucas Biglia, por parte argentina, o la de Justo Villar, Eduardo Aranda o Edgar Benítez, por parte guaraní.

Messi y Mascherano, apercibidos de sanción

Si Argentina quiere llegar a la final con todas las garantías posibles, los hombres del 'Tata' deberán derrotar a Paraguay y vigilar que Leo Messi, Javier Mascherano y Sergio 'Kun' Agüero no vean una tarjeta amarilla durante el partido. El reglamento dice que cualquier jugador que sume dos tarjetas deberá cumplir un partido de suspensión y los tres futbolistas vieron la amarilla contra Colombia. De perderse la final, dejarían Argentina sin alguno de los jugadores más importantes del combinado.

Un reencuentro especial

Será un partido diferente para el entrenador de la selección argentina, el ex técnico azulgrana Tata Martino, que dirigió al Paraguay en el Mundial de Sudáfrica 2010 y logró el subcampeonato de la Copa América 2011. "Los jugadores me hacen crecer como entrenador y está claro que ser seleccionador de Paraguay ha tenido mucha incidencia en mi carrera. Hubiera preferido a otro rival", sentenció.

Volver arriba