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Eufòria contra el Llevant. FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB.

Esto empieza de maravilla. El primer partido de Liga del Barça de Tata Martino se ha convertido en una obra maestra. Una actuación sublime. El equipo ha expuesto a la perfección los conceptos que el técnico argentino había pregonado en sus primeros días: control del balón, velocidad en la circulación, presión adelantada y verticalidad en la recuperación. El Levante se ha visto tan superado en el Camp Nou que a los 25 minutos ya perdía por 4-0. Y 6-0 en el descanso, de récord.

De escándalo

Ha sido un monólogo del Barça difícilmente igualable. La combinación entre espectáculo y efectividad de la primera parte ha sido perfecta. Desde el minuto 2, cuando Mascherano, Pedro, Xavi, Cesc y Alexis han sorteado a rivales al primer toque hasta que el chileno ha terminado traspasando la línea de gol con el balón en los pies. Se jugaba únicamente en el campo del Levante. En el poco rato que le duraba la posesión a los visitantes, el Barça lo defendía con agresividad y las líneas bien juntas. Una vez con el esférico, encontraba muchos espacios. Era una avalancha ofensiva. En el minuto 11, entre Busquets, Fàbregas, Messi y Pedro han inventado el segundo.

Messi mordía, Cesc dinamitaba entre líneas. Ambos también participarían en el tercero, obra de Alves (min 23). A continuación, el argentino ha habilitado a Pedro, que no ha perdonado ante un desesperado Keylor Navas. El portero del Levante se luciría en una vaselina de fantasía de Messi y en una falta de Xavi que entraba por la escuadra. No había pausa. El juego de los azulgranas tenía una enorme continuidad. Su actitud era admirable. Famélica. En el minuto 41 llegaba el quinto por medio de Messi, que transformaba un inofensivo penalti cometido sobre Adriano. Aún antes del descanso, Xavi celebraba los 15 años de su debut oficial con el 6-0. Un escándalo.

Neymar y un tanto más
 
Se lo ha tomado con más calma el equipo en la reanudación. Eso sí, seguía creando ocasiones con suma facilidad. Piqué, por ejemplo, ha tenido dos de entrada. El Levante resistía con más orgullo que orden. En el minuto 61, coincidiendo con una doble oportunidad de Adriano, entraba a escena Neymar, uno de los internacionales - como Iniesta, Alba y Tello-que había descansado inicialmente. La ovación del Camp Nou ha sido de gala. Como la que se ha llevado Messi cuando ha dejado su puesto a Iniesta (min 70).

A pesar del esfuerzo físico y la fase de la temporada, los hombres de Tata Martino no dejaban de atacar. El 7-0, sin embargo, nacía en un error incomprensible del granota Rodas. Cesc se ha encontrado con la pelota que había retrasado el defensa al servir una falta a favor y ha sido Pedro el que ha definido, con Navas ya batido (min 72).

Era el momento para la ola, para la euforia del Camp Nou. Y para la distensión de los jugadores culés. Sin querer hacer mucha más sangre, durmieron el encuentro a través de la conservación. Sólo Neymar se saltaba la tregua con ilusionantes cabalgatas por la izquierda que redondeaban unas sensaciones inmejorables en el debut en la Liga. La cosa promete.

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