fcb.portal.reset.password

George Patullo

Conocido en su tiempo como 'el gran Patullo', maestro de Paulino Alcántara, inventor de la media vuelta, autor de 43 goles en 23 partidos con el Barça. En definitiva, un extraordinario delantero que lo fue por casualidad y que ha llegado a ser descrito en su patria como el escocés que fue más letal que Messi. Una figura hoy en día un poco olvidada, pero para muchos el mejor jugador británico que ha tenido el Barça a lo largo de su historia.

Unos inicios insólitos

La historia de este jugador tiene una singularidad excepcional. Nos tenemos que situar en el año 1910 en la Conreria de Badalona, un terreno de juego que solía ser el escenario de encarnizados partidos de costillada entre la colonia británica de Barcelona y el equipo barcelonés del Universitario. Un día los británicos se presentaron con un portero alto, rubio y delgado. Se llamaba George Patullo, había nacido en Glasgow el 4 de noviembre de 1888 y hacía poco que había llegado a Barcelona por motivos de negocios. Practicaba deportes como el rugby, el hockey y el tenis, pero a fútbol sólo jugaba ocasionalmente, y siempre como portero. Lo cierto es que aquel día no tuvo suerte, ya que poco minutos después de iniciarse el segundo tiempo, su equipo ya perdía por 5-1 ante los estudiantiles.

Harto de la lluvia de goles que estaba recibiendo, Patullo decidió cambiar de posición en el campo para probar suerte como delantero centro, una posición que para él era totalmente nueva. Lo que pasó entonces deslumbró a todo el mundo, ya que el partido acabó con un 5-6 a favor de los británicos, con los cincos goles de la segunda parte marcados por un Patullo que había pasado de portero humillado a delantero superlativo. El Universitario pidió un partido de revancha, que jugado días después, acabó con un 4-4 con póquer del escocés.

Gamper le convence para jugar en el Barça

Joan Gamper, testigo de aquellas exhibiciones goleadoras, convenció a Patullo para fichar por el Barça. Su debut se produjo el 24 de septiembre de 1910, en un partido ante el Espanyol que acabó 1-1, siendo el gol barcelonista obra de Patullo, naturalmente. En los dos años que estuvo en el equipo azulgrana el escocés se hartó de marcar goles y participó en la consecución del Campeonato de Catalunya 1910/11 y la Copa de los Pirineos 1911/12.

Vuelve desde Escocia sólo por un partido

La afición, que le idolatraba, lo quiso aún más cuando el 10 de marzo de 1912 volvió a Barcelona desde Escocia (donde ya se había ido de manera definitiva) sólo para jugar la semifinal de la Copa de los Pirineos contra el Espanyol en el campo de la calle Industria. El FC Barcelona le pagó el hotel donde se alojó, pero él, fiel al amateurismo hasta la muerte, devolvió el importe al Club hasta el último céntimo.

Aquel partido lo ganó el Barça por 3-2, con dos goles de Patullo, que además provocó un penalti. Más de uno lloró cuando pocos días después de aquel partido el delantero escocés se fue definitivamente. Patullo ya no estuvo presente en la final de la Copa de los Pirineos, ganada por el Barça el 5 de mayo en Toulouse ante el Stade Bordelais (3-5), pero años más tarde, el 17 de abril del 1928, hizo el saque de honor en el campo de las Corts en el partido del Campeonato de España entre Barça y Oviedo.

Víctima de la Primera Guerra Mundial

En 1930 George Patullo residía de incógnito en Mallorca por prescripción facultativa. Enrolado en el ejército inglés en la Primera Guerra Mundial (1914-1918), había sido intoxicado con gases venenosos y necesitaba tratamiento médico, por lo que le recomendaron el clima de las islas Baleares. Desgraciadamente su afección respiratoria se convirtió en crónica y murió en Londres el 5 de septiembre de 1953. Ahora le recordamos.

Volver arriba
_satellite.pageBottom();