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Guardiola, durant la roda de premsa del seu comiat / FOTO: MIGUEL RUIZ - FCB

"Me he vaciado y necesito llenarme". Esta es la razón por la que Josep Guardiola ha decidido poner punto y final a su etapa como técnico del primer equipo de fútbol del FC Barcelona. Cuatro años después de llegar al banquillo azulgrana, de haberse convertido en el tercer entrenador del Club con más partidos y de levantar 13 títulos, dice adiós al considerar que no tiene la energía necesaria para entrenar a un equipo como el Barça. "Cuatro años es una eternidad como entrenador del Barça. El tiempo lo desgasta todo y yo me he desgastado", dijo. Y ha apuntado que "la próxima persona dará unas cosas que yo ya no puedo dar. La exigencia ha sido muy alta y el entrenador debe estar fuerte y tener la energía para contagiarla a los jugadores. Y yo tengo que recuperarlo y eso se hace reposando".

"Es el mejor lugar posible pero hago lo que me corresponde"

Para Guardiola no es fácil irse de un lugar que considera su casa pero no quería que este vínculo sentimental con el Barça "no me dejara ser claro en mis decisiones". El técnico azulgrana ha reconocido que este Club "es el mejor lugar posible pero hago lo que me corresponde". Y es que considera que ante el desgaste, de haber continuado "hubiera perjudicado tanto a los jugadores como a mi. Y les tengo demasiado aprecio para que se tambalee por el simple hecho de estar allí".

Agradecido a los jugadores

Una vez más el de Santpedor ha querido agradecer la profesionalidad de todos los jugadores que ha tenido bajo sus órdenes a lo largo de estos cuatro años. "He tenido el gran privilegio de entrenar desde el primer al último jugador. Me han hecho disfrutar de este oficio y quiero agradecerles que ha habido millones de jugadas y partidos imaginados que ellos lo han hecho realidad. No hay precio más valioso que éste, que es lo que me llevo".

En estos momentos Guardiola ha tenido muy presente a Abidal, que se recupera del trasplante de hígado a que fue sometido hace unas semanas. Y también de Keita, a quien hace unos meses considera la "niña de sus ojos", y que este viernes ha explicado que "ha sido mi termómetro aquí".

A la vez ha querido dar las gracias por las facilidades que ha recibido por parte del presidente Sandro Rosell y su Junta Directiva, así como también las que tuvo en su día con Joan Laporta.

Se va con el deber bien hecho

Lo que tiene claro Guardiola es que "me voy con la sensación del deber bien hecho y orgulloso de haber estado aquí. No he traicionado nada de lo que me enseñaron mis predecesores. Y me voy con paz conmigo mismo". El técnico necesita alejarse y ver el fútbol desde fuera, y hoy por hoy no tiene pensado volver a los banquillos. "Tarde o temprano volveré a entrenar pero no puedo llenar este vacío si vuelvo a entrenar ahora".

Lamenta la incertidumbre

Josep Guardiola ha reconocido que en otoño ya tenía en mente la posibilidad de dejar el FC Barcelona y que el presidente Sandro Rosell y el director deportivo de fútbol Andoni Zubizarreta ya habían sido comunicados. "Lamento la incertidumbre que he generado durante todo este tiempo. Parecía que me hacía de rogar", comentó el técnico que considera que quizás alargarlo tanto tiempo ha sido un error.

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