Edu Castro, un apasionado de la literatura

Edu Castro, un apasionado de la literatura

El nuevo técnico del Barça Lassa de hockey patines asegura que "leo en clave de entrenador" en una entrevista en la Revista Barça y en Barça TV

Después de una larga trayectoria de 36 años como entrenador -los 12 últimos, en el Barça-, Edu Castro ha tomado el relevo de Ricard Muñoz en el banquillo del Palau. El técnico nacido en Vigo tiene dos pasiones: el hockey y la literatura. La primera la disfruta en cada entrenamiento y partido, y la segunda, en cada momento libre que aprovecha para sacar un libro de la mochila. “Leo en clave de entrenador”, expresa en la entrevista realizada en la biblioteca Les Corts-Miquel Llongueras.

¿Viene aquí muy a menudo?

¡Mucho! Cada quince días. Cojo tres libros cada vez que vengo y, cuando los termino, los devuelvo. Esta biblioteca está al lado del Palau y es genial, pero también voy a la biblioteca de Martorell (donde reside). Por lo tanto, siempre llevo en la mochila unos seis libros de estas dos bibliotecas y los voy alternando.

¿Cuál es su recuerdo en esta biblioteca?

Recuerdo que la primera vez que vine, hace cuatro o cinco años, encontré un libro que ya había leído, Incierta gloria, de Joan Sales, y que me parece maravilloso. Pero no sabía dónde lo tenía. Normalmente miro los estantes y cojo dos libros de novela y uno de filosofía y me los leo de una manera alternativa. Nunca vengo a buscar un libro determinado.

¿Cuál es el último libro que ha leído?

Ensayos filosóficos, de Adam Smith. Y siempre tengo un libro de cabecera, Historia de la filosofía occidental, de Bertrand Russell. Cada día leo 40 páginas: esto significa que cada mes me he leído los dos tomos una vez. Y ahora estoy terminando un libro de Enrique Vila-Matas, que releo a menudo, Doctor Pasavento.

¿Cuántas horas invierte en la lectura?

Se me puede ver por la calle paseando y leyendo, o haciendo un descanso de un cuarto de hora o un café. Recuerdo mucho a Ernest Lluch y su teoría del cuarto de hora, que decía que, si tienes un libro y lees un cuarto de hora, al cabo del día has leído una hora en cuatro ratitos. Y una hora da para mucho. También aprovecho para leer cuando voy en metro, por la noche y siempre que puedo.

¿Ahora que es el primer entrenador del Barça tiene más o menos tiempo para leer?

Menos. Pero cuando algo te gusta tanto, lo que hacemos es encontrar tiempo sin dejar de hacer las obligaciones diarias. Leer también me permite desconectar en las horas de descanso posteriores a un partido.

¿Qué más le aporta la lectura?

Muchísimas cosas. Me sirve para articular un discurso y poder decir el mismo mensaje de maneras diferentes. Creo que un entrenador es, básicamente, un comunicador, una persona que tiene que hacer llegar un mensaje a un grupo de personas. Tener la posibilidad de hacer diferentes discursos, que en mi caso me da leer, permite expresar ideas diferentes que sorprenden a los jugadores y que les llegan de una forma más directa.

Entonces, ¿le da una amplitud de vocabulario para transmitir ideas?

Sí, ideas y pensamientos. Yo he llegado a decir a algún jugador particular frases extraídas de algún libro y que te ayudan a identificar una situación. Estas citas de libros te ayudan a reflexionar. Cuando leo, lo hago en clave de entrenador. E inmediatamente pienso si esto me sirve para transmitir alguna idea. Por ejemplo, hay una frase que me gusta mucho de Goethe, en la obra teatral Fausto, donde se dice que “da más fuerza sentirse amado que saberse fuerte”. Desde el punto de vista del entrenador esto es fundamental. Tener presente esta idea es muy importante para las relaciones personales, los roles y el liderazgo que se pueden generar dentro de un grupo.

¿Cuándo comienza su afición por la lectura?

En el instituto. La profesora de literatura de tercero de BUP nos hacía leer libros de forma obligatoria y a mí me gustaba. Recuerdo Crimen y castigo, de Dostoievski. A partir de aquí, descubro que el mundo literario me puede ayudar a disfrutar. Al final, leer es disfrutar de universos y hablar con gente con la que ya no podrás hablar porque muchos están muertos. Son clásicos. Y geniales, por eso continúan sus libros en las bibliotecas.

¿Cómo evolucionó de una literatura clásica a una más filosófica?

Estoy viendo que las novelas son historias inventadas, geniales y bien escritas, pero me doy cuenta que todo el tema de la filosofía, y de la historia también, puede ordenar tu pensamiento.

¿Se ha encontrado a un entrenador que lea tanto como usted?

No. Y no lo veo como una afición que quiera llevar a los demás. Yo no voy por la vida preguntando cuántos libros lee cada uno porque todo el mundo tiene sus aficiones y esta es la mía. Estoy seguro, y convencido, que el hecho de leer me ha servido para comunicarme. Otros lo hacen de otra manera y seguramente mejor que yo. No voy nunca a círculos literarios ni tampoco he buscado ambientes con muchos literatos.

¿Papel o libro digital?

Siempre papel. Me gusta pasar las páginas.

Un libro para recomendar...

Uf, es difícil porque diría muchos. Incierta gloria, de Joan Sales, maravilloso. 2666, de Roberto Bolaño. El lobo estepario, de Hermann Hesse, París no se acaba nunca, de Enrique Vila-Matas. Y uno relacionado con el mundo del hockey..., El viaje vertical, del mismo autor.

¿Relacionado con el hockey?

Vila-Matas explica que un señor de 70 años se levanta un día y decide separarse de su mujer. Vive esto como una pérdida de algo, y el día antes de huir hacia las Azores, viendo la tele en casa, ve un partido entre el Barça y el Oporto en el Palau, una final de la Copa de Europa que el Barça acaba ganando. Al día siguiente, él coge un vuelo hacia Oporto y coincide con el equipo del Oporto. Y empieza a hacer toda una épica maravillosa sobre qué se debe sentir siendo perdedor y habla con los jugadores. Con Luís Sénica y con Vítor Hugo. Y hace un chiste muy divertido diciendo que un equipo que tiene a Sénica y Vítor Hugo debe ser interesante. A la gente del mundo del hockey siempre se lo recomiendo.

Força Barça
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