Josep Suñol (1935-1936)

Josep Suñol (1935-1936)

Josep Suñol ha pasado a la historia del Barça como el presidente mártir debido a su trágica muerte, cuando ejercía el cargo, a los primeros días de la Guerra Civil, fusilado por el ejército franquista en verano de 1936

Suñol (Barcelona 1898 - Sierra del Guadarrama 1936) fue un hombre con una gran personalidad y muy respetado por toda la sociedad catalana. Socio del Barça desde el 12 de febrero de 1925, inició su trayectoria institucional en el club azulgrana el 13 de junio de 1926, cuando entró como vicesecretario a la Junta presidida por Arcadi Balaguer, un monárquico convencido y, por tanto, un hombre de signo político muy diferente del suyo. Fue presidente de la Federación Catalana de Fútbol la temporada 1929/30. En los años de la República Suñol alcanzó bastante notoriedad tanto por su actividad política, como dirigente de Esquerra Republicana de Catalunya, como por su implicación en el mundo deportivo. En este campo hay que destacar que fue el impulsor y el propietario del semanario La Rambla, que difundía el lema deporte y ciudadanía.

El 27 de julio de 1935 fue elegido presidente del FC Barcelona por aclamación. Los socios confiaron en él para que acabara de enderezar la situación financiera del Club, tarea que había comenzado su antecesor, Esteve Sala, el cual, ahora como tesorero, y junto con el contable Francesc Xavier Casals, ayudaron Suñol a cerrar la temporada con un superávit considerable. Además, en el ámbito deportivo el equipo se proclamó campeón de Catalunya y llegó a la famosa final de Copa de 1936, en que el entonces portero del Real Madrid, Ricardo Zamora, dio el título a su equipo con una actuación memorable.

La brillante trayectoria de Josep Suñol, sin embargo, se vio fatalmente truncada el 6 de agosto de 1936 cuando, debido a sus actividades políticas, el presidente azulgrana visitaba las tropas republicanas cerca de Madrid. Sin darse cuenta, su coche entró en una zona controlada por el ejército franquista en la Sierra de Guadarrama. Suñol fue identificado y detenido, y sin juicio previo, él y sus acompañantes fueron fusilados allí mismo. Su muerte, que no se conoció en Barcelona hasta una semana después, causó una gran conmoción en todos los ámbitos de la sociedad. Como homenaje póstumo, entre el 16 de noviembre de 1937 y el 17 de enero de 1939 la Junta Directiva barcelonista decidió considerar Josep Suñol presidente ausente del FC Barcelona.

El fusilamiento de Josep Suñol fue el preludio de una de las épocas más difíciles para el Club.

Força Barça
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