Retrato de Narcís de Carreras

El 18 de diciembre de 1969 Narcís de Carreras presentó su renuncia al cargo. | ARCHIVO FCB

Narcís de Carreras (La Bisbal d'Empordà, 1905 - Barcelona, 1991) se hizo cargo de la dirección del FC Barcelona el 17 de enero de 1968 encabezando una candidatura de unidad. Se le atribuye la frase 'El Barça es más que un Club', que pronunció durante el discurso de toma de posesión.

Era un hombre destacado de la  vida pública catalana, secretario personal de Cambó en su juventud y abogado de ideas democráticas y liberales, a pesar de que mostrara una actitud posibilista respecto al franquismo (por eso participó en las elecciones a procuradores en Cortes). Carreras ya había formado parte de la directiva azulgrana como vicepresidente en las juntas de Montal padre y Enric Martí. Con éste tuvo una destacada intervención en el 'caso Di Stéfano', a pesar de que sus gestiones no fueron suficientes para evitar el fracaso. Tras la dimisión de Martí, albergó la intención de presentarse a las elecciones, pero la presión de la Falange se lo impidió.


Como abanderado de la unidad, Carreras quiso incluir en su junta a representantes de las distintas familias barcelonistas, pero esta medida, en principio positiva, acabó convirtiéndose en una fuente de problemas y enfrentamientos en el seno de la directiva. La temporada 1968/69 fue bastante crítica debido al fichaje de Helenio Herrera. En aquel momento, el técnico del primer equipo era Salvador Artigas, que acababa de renovar su contrato. A pesar de todo, mientras el Barça estaba de gira por tierras americanas,  durante una reunión del consejo directivo, se debatió la conveniencia de la contratación de Helenio Herrera. Se celebró una votación cuyo resultado fue de once votos a favor  y siete en contra del fichaje. La incorporación de Herrera comportó la rescisión automática del contrato de Artigas.

Inmediatamente, tres representantes de la directiva viajaron a Italia para negociar con Helenio Herrera, y se llegó a un acuerdo por el que el técnico argentino cobraría unas cantidades que suponían más del doble de lo que recibía Artigas. El esfuerzo tuvo un fuerte impacto en la economía de la entidad y originó una clara división de opiniones entre los aficionados, motivo por el que finalmente la directiva se desdijo y ratificó a Salvador Artigas.

Carreras desempeñó un desafortunado papel en todo este asunto, ya que en el momento más crítico de la polémica se fue de Barcelona para asistir a una reunión del Comité Organizador de la Copa de Ferias que se celebraba en Budapest. Además, delegó toda la responsabilidad en el vicepresidente Pere Baret, lo que minó buena parte de su autoridad y favoreció el surgimiento de muchas voces que pedían su dimisión. Finalmente, el 18 de diciembre de 1969, Carreras presentó su renuncia al cargo.