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Los jugadores, en el centro de la pista al final del partido (Foto: Àlex Caparrós-FCB)

El Barça Regal ha sudado en el estreno en la Supercopa Endesa pero se ha llevado el triunfo ante un combativo Madrid. A pesar de sufrir y tener que remontar siete puntos de máxima diferencia, los de Pascual jugarán por el título ante Baskonia.

El primero siempre es el más difícil. Y el Barça Regal, que había comenzado bastante bien la semifinal contra el Real Madrid, ha tenido que hacer un reset después del tercer cuarto, donde los de Pablo Laso habían dado la vuelta al marcador, para llevarse la victoria y poder jugar mañana (18 h, Teledeporte) para reeditar el título de la Supercopa por tercer año consecutivo. Será contra el Caja Laboral. Ambos son los únicos equipos que acumulan las Supercopas.

Bajo control

El ambiente se ha enfriado en Miribilla. Con la eliminación del Bizkaia Bilbao Basket, el público que se ha quedado a ver la segunda semifinal ha seguido la evolución del juego como si se tratara de un partido de tenis. Sin embargo, algunos aplausos han roto el silencio. Especialmente con jugadas de los azulgranas. El Barça Regal lo ha hecho fácil para empezar. Con combinaciones directas, buscando la conexión exterior-interior, el 6-0 inicial ha puesto un cojín muy útil para dominar el marcador.

Martynas Pocius, por parte blanca, ha sido el hombre más activo. Con seis puntos en el primer cuarto, el alero lituano ha mantenido vivo un Madrid que parecía titubear.

Las rotaciones en los dos banquillos han regenerado un partido que el Barça Regal había dejado con 12 puntos de diferencia a favor al comenzar el segundo periodo. A los de Pascual se les ha visto con ganas de correr, de moverse ... Tanto en tres recuperaciones consecutivas del equipo -Navarro falló dos lanzamientos triples pero el resto de los hombres han ido a por el rebote y lo han conseguido, a pesar de no obtener premio- como en penetraciones por intensidad que se ha ganado un 2+1. Esta firmada por Chuck Eidson.

Más por sensaciones que por matemáticas, el Barça seguía comiendo la moral al Madrid. Pero no hay que distraerse. Un par de errores en defensa han permitido a los blancos encadenaron un parcial de 0-5. Y antes de llegar al descanso un triple y adicional (no convertido, aún así) de Llull ha dejado el resultado en 35-33. Y menos mal porque el mismo Llull ha cogido el rebote y pudo volver a tirar de tres, sin acierto.

Remando a contracorriente

Un triple de Carlos Suárez en el minuto de haber arrancado la segunda parte ha dado la primera ventaja al Madrid (37-38), superado con otro lanzamiento de 6.75 de Wallace, y replicado por Martynas Pocius también desde lejos. 42-42, más de 17 minutos por jugar y empezando de nuevo.

Con más dureza en cada acción, el partido ha entrado en una fase muy diferente. Enseguida, los azulgranas han acumulado cinco faltas, facilitando al rival la opción de aumentar la diferencia a través de los tiros libres.

Navarro, muy ahogado y desacertado, ha vuelto al banquillo. Pero ni la Bomba ni sus compañeros han encontrado más eficacia en el tiro exterior. En cambio, el Madrid ha llegado al 46-53 con un triple de Jaycee Carroll.

Los azulgranas, varados en ataque y despistados en defensa, han abierto los últimos 10 minutos con un 52-58 en contra.

Dos canastas de Juan Carlos Navarro han prometido último cuarto igualado. Pero faltaba un punto de feeling. El Madrid tampoco iba muy sobrado en este sentido, aunque contaba con una diferencia a favor y el reloj corriendo hacia cero.

Arañando los puntos con paciencia, y fe, muchísima fe, el partido se ha situado con empate a 65 a dos minutos y medio de la conclusión. Una canasta made in Navarro, dos tiros libres de Lorbek y otros dos puntos de Marcelinho han avanzado a los azulgranas, por fin, muchos minutos después (28 para ser exactos).

Con la clave del partido en las manos, el Barça Regal no ha perdonado. Ndong no anotó pero el rebote ofensivo de Chuck Eidson bien vale una clasificación para la final. El escorta estadounidense ha asegurado desde los tiros libres el 70-65. Pablo Laso ha pedido tiempo muerto a 39 segundos del final para intentar lo imposible. Aún hubo tiempo para dar un poco de emoción... Pero nada que evitara el triunfo azulgrana.

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