En un único año Bobby Robson se ganó el afecto y estimación de la afición culé. | ARCHIVO FCB

Sin duda, la presión externa generada por este hecho y las duras críticas a su sistema de juego impidieron que Bobby Robson tuviera una temporada plácida. Con todo, el técnico inglés respondió con títulos a dichos inconvenientes.

El equipo consiguió la segunda plaza en la Liga, ganó la Recopa de Europa frente el PSG (1-0) y conquistó también la Copa del Rey frente al Betis (3-2), en una final inolvidable en el estadio Santiago Bernabéu. También fue inolvidable la semifinal de esta competición contra el Atlético de Madrid, merced a una épica remontada  en el Camp Nou. A pesar de los éxitos deportivos, el destino de Bobby Robson ya estaba decidido desde el comienzo de temporada: Louis van Gaal llegaba para entrenar al Barça en las siguientes temporadas. Bobby Robson, que superó con nota su etapa en el banquillo azulgrana, asumió, con la llegada del técnico holandés, un puesto en la secretaría técnica del Club.

Robson abandonó el Barça en verano de 1998, después de aceptar una tentadora oferta de uno de sus ex equipos, el PSV Eindhoven. En estos dos años en el Club, el técnico inglés supo sacar rendimiento deportivo al juego estelar de un joven y efectivo Ronaldo, y se ganó el afecto y estimación de la afición culé.

El 31 de julio de 2009, a lo 76 años, falleció tras una larga enfermedad.