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La temporada pasada Rocasalbas jugaba en el Vilanova (Foto: Archivo - FCB)

Según el trabajador del Barça y actual jugador del Igualada HC, Les Casernes es una pista complicada para cualquier equipo, por la presión que ejerce el público y por la superficie donde se juegan los partidos:

"Hay varios aspectos a considerar. Uno podría ser la afición que disfruta de una muy buena afluencia, unas 500 personas por partido y más en un partido como el del viernes, ya que seguro que estará lleno a reventar. La verdad es que la afición es incondicional y crea mucha presión, tanto los jugadores como los árbitros. Es una afición muy ruidosa y puede influir, tanto en las decisiones arbitrados como en determinación del resultado final.

Por otro lado, también existe la dificultad de la pista y esto puede suponer un handicap para el Barça y para cualquier equipo que visita Les Casernes, ya que es una pista muy oscura y tiene la afición muy cerca. Es una pista muy pequeña y oscura. Además, a veces hay baldosas que son irregulares y hacen que puedas perder alguna bola comprometida".

Ahora, en el Igualada

"La verdad es que este nuevo proyecto que he empezado con el Igualada es muy ilusionante. Se ha vuelto a hacer una plantilla muy joven y de mucha calidad y la verdad es que no tenemos ningún objetivo muy claro a corto plazo, pero lo que sí sabemos es que tenemos muchas esperanzas de hacerlo bien esta temporada y hacer frente a cualquier equipo, sea el próximo martes en el Palau o cuando vamos a visitar el Liceo ", explicó el ex jugador del Vilanova.

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