Foto del equipo de hockey en el último partido en Igualada. FOTO: ÀLEX CAPARRÓS-FCB.

Último partido en Igualada. FOTO: ÀLEX CAPARRÓS-FCB.

El hockey patines azulgrana ha vivido una temporada convulsa y dura. Venía de una campaña casi perfecta, a pesar de la asignatura pendiente de la Liga Europea. El curso, el primero sin Borregán y con el refuerzo de Sergi Miras, empezaba bien. Lograría el título inicial, la Supercopa de España, con una incontestable superioridad ante el Noia.

En cambio, la Liga sería otra historia. El equipo sufriría tropiezos inesperados, como el de la pista del Alcoy o en casa con el Igualada y el Lleida, y pronto quedaría descolgado del Liceo. Los gallegos llegarían a alejarse a ocho puntos del Barça, que, eso sí, se mantendría bien posicionado en Europa.

El conjunto azulgrana tocaría fondo en la Copa del Rey de Oviedo. Tras superar con solvencia al Igualada en cuartos, el conjunto azulgrana caería con claridad en las semifinales ante el Moritz Vendrell, futuro campeón. A continuación, Ricard Muñoz, hasta entonces segundo entrenador, sustituiría a Cairo al frente del equipo.

Con el cambio de técnico la dinámica se endereza. En la Liga Europea, el Barça se clasificaría para la Final Four al eliminar brillantemente al Liceo -vigente campeón- en cuartos. La desgracia encontraría a los hombres de Muñoz en las seminales, en Oporto. El Benfica empataría en el último minuto de partido y los eliminaría en los penaltis.

Un desenlace también cruel tuvo la Liga. El Barça rozó el milagro. Ganó los catorce últimos partidos y se plantaría en la última jornada a un punto del Liceo. Tenía que ganar en la pista del Igualada y esperar que los gallegos no vencieran en Lleida. Los culés hicieron su trabajo, pero los de La Coruña, de manera agónica, también.

Con todo, el Barça de hockey patines cerraba la temporada sin levantar ninguno de los títulos más importantes, pero con el aval del último tramo de competición. Los buenos resultados comportaron la renovación por una campaña más de Ricardo Muñoz. Será él quien guíe la reválida de la próxima temporada.