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Marc Carmona, con los entrenadores de Inter Movistar, Sporting Clube de Portugal y Benfica / FCB

Los cuatro entrenadores participantes en la Masters Cup de Lisboa realizaron una mesa redonda, con una cuarentena de entrenadores portugueses que se desplazaron hasta el hotel donde duermen los azulgranas, para hablar de cómo ven la evolución del fútbol sala durante los próximos años. Marc Carmona (FC Barcelona Lassa), Jesús Velasco (Inter Movistar), Nuno Gomes (Sporting Clube de Portugal) y Joel Rocha (Benfica) expusieron sus ideas durante casi dos horas con los asistentes a la mesa redonda.

La preparación física

Los cuatro entrenadores estuvieron de acuerdo en que el gran cambio de los últimos 20 años ha sido la preparación física de los jugadores y esto ha permitido que el juego se siente más espectacular que hace unos años gracias a la mejora de los deportistas en este apartado.

Una competición europea mejor

Carmona insistió en la importancia de poder tener una competición europea donde jueguen los mejores equipos ya que, de este modo, tanto los jugadores como los entrenadores puedan evolucionar y estimular la progresión de todas las partes implicadas. Por su parte, Jesús Velasco, el técnico del equipo madrileño señaló que es importante que el reglamento favorezca el espectáculo y que con las reglas actuales esto no ocurre siempre. El fútbol sala tiene una espectacularidad que no tienen otros deportes y eso hay que aprovecharlo.

Nuevas reglas

Uno de los aspectos de la mesa redonda fue el cambio de reglas actuales para hacer el juego más dinámico y espectacular. Entre las propuestas que se tiraron por parte de los entrenadores, una de ellas fue el evitar que el portero tire desde su propia área al campo contrario, o bien que los fueras de banda y los córners se saquen con las manos en lugar de los pies para favorecer más remates de cara a portería.

Una de las reglas que generó más controversia fue la del portero-jugador. Todo el mundo está de acuerdo en que no favorece el juego espectacular y se pelearon posibilidades de poder utilizarlo cuando un equipo va por debajo en el marcador, sólo en acciones de ataque o bien limitar su uso a un momento determinado del partido. Incluso se sugirió que los árbitros señalaran juego pasivo como hace el balonmano, cuando éstos determinen que el objetivo del equipo no sea buscar la portería contraria.


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