Los jugadores del Barça, con el cuerpo técnico, se fotografían con el título / FOTO: GERMAN PARGA

Los jugadores del Barça celebran el título / FOTO: GERMAN PARGA

El 26 de abril de 2014, en Bakú (Azerbaiyán), el Barça Alusport volvió a tocar el cielo. Lo hizo dos años después del triunfo en Lleida, en la final de la UEFA Futsal Cup contra el Dinamo de Moscú y gracias a los goles que Fernandao, Lozano y Sedano, el MVP de la final, marcaron en la prórroga. Unas dianas que permitieron a los de Marc Carmona levantar el título de campeón por segunda vez en su historia, con dedicatoria especial para Tito Vilanova.

Para llegar a la final y ganar el título, el Barça Alusport no tuvo demasiados problemas en la Elite Round. Ganó los tres partidos de su grupo, contra el Lokomotiv Járkov de Ucrania, el Targu Mures de Rumanía y el ERA-PACK Chrudim de la República Checa, y alcanzó el billete para la Final Four de la UEFA Futsal Cup.

De los penaltis hacia la final

Y en los dos partidos restantes, dos prórrogas. La épica estuvo presente en el tramo final de la competición y el Barça Alusport tuvo que sacar todo lo que llevaba dentro para proclamarse campeón. Así, tanto las semifinales contra el Araz Naxçivan como el enfrentamiento decisivo contra el Dinamo de Moscú necesitaron el tiempo extra para resolverse.

En el primer partido, contra los de Azerbaiyán, el equipo tuvo que sufrir mucho para acceder a la final. De hecho, aunque los de Marc Carmona consiguieron remontar el gol inicial de los locales y poner el 1-3 en el seis de la reanudación, el Araz Naxçivan empató el duelo a quince segundos del final (3-3) para forzar la prórroga. En los diez minutos de tiempo extra, el partido siguió el mismo guión y el gol de Dyego fue neutralizado por Amadeu. Dos paradas de Paco Sedano y un último penalti transformado por el capitán, Jordi Torras, permitieron al Barça clasificarse para la final de la UEFA Futsal Cup en la tanda de penaltis.

Sedano vuelve a ser clave

El MVP de la final no fue otro que el portero madrileño, decisivo con sus paradas, también en la final. En un partido que, una vez más, terminó en prórroga, el equipo azulgrana tuvo que remontar, de nuevo, el tanto inicial del Dinamo, que volvió a empatar en el tramo final del tiempo reglamentario. Esta vez, sin embargo, no hicieron falta los penaltis, ya que Fernandao y Lozano sentenciaron la final. Sedano, para redondear la fiesta, hizo el 2-5 definitivo y puso la guinda a su gran actuación.