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El capitán Víctor Tomás, eufórico tras ganar la Liga de Campeones / GERMÁN PARGA-FCB

La sección de balonmano continuó agrandando su leyenda en una temporada 2014/15 que tuvo, entre los siete títulos, el gran éxito de la VELUX EHF Liga de Campeones. En la Final Four de Colonia se sumó una nueva Liga de Campeones en su palmarés, la novena. La Champions ya se había levantado antes los años 1991, 1996, 1997, 1998, 1999, 2000, 2005 y 2011.

Este éxito supuso pues su segunda corona continental en cinco años. En 2011, ante el Ciudad Real, el FC Barcelona ya había conquistado Colonia, un haz que se le había resistido en las dos últimas ediciones, cuando el equipo cayó en la final y en semis, respectivamente.

Esta final ganada fue también el partido 300 del Barça en la máxima competición europea, una cifra que demuestra la trayectoria de la sección azulgrana en el balonmano del viejo continente.

Un camino nada fácil

El balonmano preparó a conciencia este título. Los barcelonistas iniciaron el camino a Colonia en septiembre en Suecia, en la fase de grupos. El Barça finalizó primero de su grupo, con ocho triunfos, un empate en Copenhague y una derrota en Plock (Polonia).

En octavos los esperó el Aalborg danés, el cual superaron haciendo gala de una de las claves de esta temporada: la defensa. En cuartos, el Zagreb del exazulgrana Vujovic fue el último obstáculo para estar en Colonia por quinta vez.

A pesar de la dificultad del partido de ida en la capital croata, que acabó con el resultado de 23 a 25 favorable al Barça, a la vuelta, y con un Palau entregado, el Barça de balonmano superó el Zagreb por 43 a 21 y certificó su pase a Colonia, donde el Kielce de Dusjhebaev fue el rival en semis.El 33 a 28 final favorable al FC Barcelona no demostró el gran trabajo de los hombres de Xavi Pascual para clasificarse para la final, en la que el Veszprem de Antonio Carlos Ortega y Nagy era el último rival para alcanzar la novena Champions. Con el estilo del Barça de balonmano, el título llegó. El 28 a 23 que lució al marcador situó de nuevo al Barça en lo más alto del balonmano europeo.