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Sataoransky, machacando. FOTO: ACBPHOTO

Satoransky, en un partido con el Cajasol de Sevilla / ACB PHOTO

Satoransky, en un partido con el Cajasol de Sevilla / ACB PHOTO

Es un jugador atípico, un jugador diferente, un proyecto que es una realidad pero que puede seguir creciendo en Barcelona. Tomas Satoransky (Praga, República Checa, 1991) será uno de los directores de juego del Barça 2014/2015 y deja atrás una etapa de cinco años en Sevilla, donde llegó con tan sólo 17 años. Se trata de un competidor nato y de un jugador en claro crecimiento.

Velocidad y lectura de juego

No es habitual que el base de un equipo supere los 2 metros. El jugador que más puede sonar a los aficionados del Barça de este estilo es Antoine Rigaudeau, que fue uno de los mejores bases de la década de los 90 y los inicios de los 2000 y ganador de dos Euroligas. Rigaudeau, que poseía un talento extraordinario como organizador del ataque y que también era un gran anotador, no era físicamente tan exuberante como Satoransky. Ha habido otras bases altos como Planinic y Jaric, pero Satoransky es diferente de todos ellos.

Satoransky combina la velocidad con la facilidad para jugarse canastas en el poste bajo para aprovechar su superioridad física. Además, también juega por encima de la canasta y es habitual verlo colgado del aro después de recibir un buen pase de sus compañeros. En el aspecto defensivo, faceta que año tras año ha mejorado, no tiene problemas para defender al escolta o al alero del rival y no sufre en exceso con jugadores más pequeños que él por su buen desplazamiento lateral.

Esta temporada 2013/14, después de dos años bajo las órdenes de Aíto García Reneses, Satoransky ha dado un paso importante y ha repartido 4,6 asistencias por partido y, además, ha anotado 12,4 puntos por partido. Por otra parte, ha acabado siendo el máximo asistente de la historia del conjunto sevillano en la Liga Endesa.

El sueño checo

Procedente de una familia en la que todo el mundo jugaba a voleibol y de forma profesional, Satoransky prefirió el baloncesto, deporte que no es el más popular de la República Checa. Elegido el número 32 del 'draft' de 2012 por los Washington Wizards, Satoransky no oculta que uno de sus sueños es jugar los próximos años en la NBA.

Antes, sin embargo, quiere triunfar con el Barça y en la Euroliga, uno de los retos que tiene Satoransky desde que llegó en 2009 a España de la mano del Cajasol de Sevilla. Así pues, el Barça ha incorporado para dos temporadas un base de 2 metros con mentalidad pasadora, con buena visión de juego, enérgico, sacrificado, intuitivo en la línea de pase para cortar balones y que no rechaza el cuerpo a cuerpo.

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