Tomic en la semifinal contra el Real Madrid

Tomic en la semifinal contra el Real Madrid / FOTO: ARXIU FCB

El Barcelona afrontaba el inicio de Euroliga con un objetivo claro, estar en la Final Four de Milán. En la primera ronda el equipo dirigido por Xavi Pascual quedó encuadrado en un grupo complicado con equipos de la talla de CSKA o Fenerbahce. Al equipo le costó coger el ritmo de la competición tras dos derrotas consecutivas contra Fenerbahce y Nanterre en las tres primeras jornadas que pusieron las cosas complicadas, pero el equipo fue a más a medida que pasaban los partidos y logró obtener el pase al Top 16 con siete victorias y tres derrotas.

El equipo llegó totalmente asentado y pleno de confianza al Top 16 y sólo la relajación tras sellar el primer puesto del grupo evitó que el equipo lograra el 14 de 14. Con el equipo en su mejor estado de forma, los jugadores lograron una espectacular racha de 12 victorias consecutivas en 12 partidos disputados que les permitió clasificarse pronto para los cuartos de final. Tras la jornada 10, los de Xavi Pascual ya sabían que serían cabezas de serie en los cuartos de final y en la 12 sellaron el primer puesto del grupo tras derrotar al Panathinaikos. En las dos últimas jornadas, con los objetivos cumplidos, el equipo cayó derrotado ante el Armani Jeans y el Laboral Kutxa.

En los cuartos de final esperaba el Galatasaray turco. El primer partido en el Palau se selló con una cómoda victoria por 88-61. El segundo partido de la serie deparó un partido similar y los hombres de Xavi Pascual volvieron a lograr un amplio triunfo (84-63). El equipo viajó a Turquía con el objetivo de sellar lo antes posible la eliminatoria. El partido fue más complicado que los disputados en Barcelona y con un estupendo último cuarto los azulgranas lograban el pase a la Final Four por la vía rápida (75-78). El 3-0 demostraba el buen nivel del equipo en la competición europea y ampliaba las expectativas de cara a la Final Four.

El sorteo deparó que el rival en la semifinal de la Final Four sería el Real Madrid. A pesar del buen juego mostrado por el equipo a lo largo de la competición, una mala noche impidió que los azulgranas pudieran clasificarse tras una dura derrota contra el equipo madrileño (62-100). Los de Xavi Pascual tuvieron que disputar el tercer y cuarto puesto contra un CSKA al que derrotaron por 93-78.