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Navarro, en el segundo partido con el Olympiacos / VÍCTOR SALGADO-FCB

Como ya viene siendo una tónica habitual en las últimas temporadas, el FC Barcelona quedó encuadrado en el peor grupo posible en la fase regular de la competición. El Bayern de Múnich, el Fenerbahçe, el Panathinaikos, el Milán..., entre otros estaban en el mismo grupo que los Hombres de Xavi Pascual. Sin embargo, los barcelonistas hicieron una notable primera fase y terminaron primeros (9-1) del grupo C jugando su mejor partido en la pista del Bayern, donde ganaron dando espectáculo (77-99).

El Top 16, los barcelonistas coincidieron con el Real Madrid y terminaron segundos del grupo E por detrás de los que acabarían siendo los campeones europeos. El balance, en esta segunda fase, fue de 11-3. Dos derrotas en los tres primeros partidos de la segunda fase de la competición dispararon las alarmas, pero el equipo se supo sobreponer de estos baches en la pista del Alba de Berlín y Maccabi para recobrar el rumbo y clasificarse para el play-off de cuartos de final.

El Olympiacos, una piedra en el camino

El Olympiacos, campeón de dos de las últimas cuatro Euroligas, fue la piedra que se encontró en el camino el FC Barcelona. El objetivo no era otro que llegar a Madrid para jugar una nueva Final Four, pero como ya sucediera en la temporada 2010/11 con el Panathinaikos, un equipo griego dejaría a los de Pascual fuera de la competición.

Tras un primer triunfo solvente en el Palau (73-57) en el que la estrella visitante, Spanoulis, no jugó casi nada, los griegos tiraron de oficio y se impusieron en un segundo encuentro en el Palau Blaugrana ( 63-76). En el Pireo, a pesar de tener opciones de victoria en ambos partidos, un triple de Printezis en las postrimerías del cuarto terminó por sepultar las opciones barcelonistas e impidió que se clasificaran para una nueva Final Four.