Brad Oleson con la pelota

Brad Oleson con la pelota / FOTO: ARXIU FCB

El primer título de la temporada se disputó en Vitoria y el conjunto azulgrana iba en búsqueda de su sexta Supercopa, tras haberla logrado en 1987, 2004, 2009, 2010 y 2011. En las semifinales se tuvo que enfrentar al equipo anfitrión, el Laboral Kutxa. Un rival complicado para empezar para un equipo que contaba con varias caras nuevas.

Los hombres de Xavi Pascual salieron enchufados desde el primer minuto y arrollaron a unos anfitriones incapaces de responder a la eficacia blaugrana. Al descanso los de Xavi Pascual ya ganaban 38-54 y en la reanudación no bajaron el ritmo y aún ampliaron la ventaja en el marcador. Al final, los azulgranas se impusieron 73-98 liderados por un Bostjan Nachbar impecable.

En la final esperaba el Real Madrid, que había eliminado en las semifinales al Valencia Basket. Un partido en la que los azulgranas fueron casi siempre a contracorriente y, a pesar de algunos momentos de dominio del Barça, gracias al liderazgo de Marcelo Huertas y los puntos de Ante Tomic, el Real Madrid fue superior. El resultado al descanso mostraba igualdad, pero en el tercer cuarto el Real Madrid rompió el partido y el conjunto dirigido por Xavi Pascual no fue capaz de dar la vuelta al marcador.

Tras cuarenta minutos el marcador reflejaba un 79-83 favorable al conjunto blanco, y de esta forma los madrileños alzaban su segunda Supercopa consecutiva. A pesar de la derrota, los de Xavi Pascual dejaron sensaciones de poder pelear por cualquier título, sobre todo tras la contundente victoria ante el Laboral Kutxa.