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Messi, que ha hecho su gol 450 con el Barça, en una acción del partido / MIGUEL RUIZ-FCB

Emocionante hasta el final. Así ha sido el partido contra el Valencia y así será la Liga. Queda un mes en el que habrá que controlar las pasiones, dejar de lado los nervios y confiar en el equipo. Tras la derrota de este domingo en un encuentro en el que se ha tenido mucho infortunio en las dos áreas, la Liga coge más vida que nunca. El Barça, sin embargo, es el actual líder de la competición regular, el vigente campeón y es capaz de aguantar hasta el final los empujones realizados por el Atlético de Madrid -segundo con los mismos 76 puntos- y el Real Madrid -tercero con un punto menos-. Las cinco jornadas restantes serán auténticas finales.

Un disparo entre los tres palos y dos goles. Este es el balance del Valencia en la primera mitad, que se ha ido al vestuario con un premio demasiado grande si tenemos en cuenta lo que se ha visto en las dos áreas. El inicio del partido ha ofrecido buenas sensaciones, el tridente se asociaba, Alba y Sergi Roberto -ejerciendo en los laterales- llegaban a la línea de fondo y los remates de Messi, la vaselina de Neymar y las acciones de Suárez han provocado las primeras paradas de un inspirado Diego Alves.

Todo pintaba bien, el gol del Barça estaba cerca. O eso parecía. Con sólo un único aviso previo, un disparo de Rodrigo que había salido fuera, una internada en el área de Siqueira ha demostrado que el Barça está de pega. El centro del lateral ha sido desviado por Rakitic y el balón se ha colado por el primer poste de un Bravo pegado al contrapié. El infortunio jugaba una mala pasada a un equipo que, aunque ha buscado el empate sin freno, ha visto agravada la herida. Ya en el tiempo añadido, una jugada de izquierda a derecha del conjunto che y una asistencia de Parejo a la espalda de defensa ha permitido a Santi Mina hacer el segundo gol de una tarde primaveral que se oscurecía con creces.

Messi 450 y remontada incompleta

Con este escenario, los 88.600 espectadores que han respondido a la llamada para animar al equipo después del KO en la Liga de Campeones tenían una tarea aún más exigente: impulsar al equipo hacia una gran remontada. Y el primer paso lo ha hecho Messi. Messi 450. Messi 500. Superado el cuarto de hora de la segunda mitad, el argentino ha recibido el balón en la frontal, lo ha abierto a la izquierda y Neymar lo ha dejado pasar. Centro de Alba y aparición de Messi en el punto de penalti para enviar el balón al fondo de la red. Una acción que ya ha hecho 450 veces con el Barça, y 50 más con la selección argentina.

Con 25 minutos de juego por delante, la remontada era posible, pero se ha quedado incompleta. Rakitic ha pisado mucho el área y ha disfrutado de una gran ocasión, pero una gran estirada de Alves ha evitado el empate, Suárez se ha ofrecido por todas partes, las piernas de la defensa han impedido el tanto de Neymar mientras que Piqué, ejerciendo de delantero y dejando a un multiplicado Mascherano como único defensor, ha tenido el premio del gol muy cerca. Era el minuto 89. Los jugadores han acabado con las manos en la cabeza, pero ahora hay que ser aún más fuerte que cuando el escenario era llano. Quedan cinco finales: Deportivo, Sporting, Betis, Español y Granada.

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