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Las copas de la Champions, la Europa League y la Supercopa, expuestas / FCB

Mediodía en Tiflis con más de 30 grados en el centro de la ciudad. Quedan cerca de 10 horas para que comience el duelo entre el Barça y el Sevilla, pero el ambiente de final ya se respira en la capital de Georgia. Paseando por las calles principales de la ciudad te cruzas con muchos aficionados del Barça que se han desplazado con motivo de la Supercopa europea. Otros, en cambio, son ciudadanos georgianos que esperaban con muchas ganas la visita del conjunto culé.

En la avenida Shota Rustaveli, a unos 150 metros del hotel de concentración del FC Barcelona, la UEFA ha expuesto las copas de la Liga de Campeones, la Europa League y la Supercopa de Europa. Detrás, un gran mural con los escudos del Barça y del Sevilla presiden un espacio muy solicitado entre los aficionados. Todo el mundo quiere hacerse una foto con las copas, y algunos medios aprovechan la expectación para abrir sus crónicas desde este punto.

Si en el día de la llegada del Barça a la capital georgiana el ambiente estaba centrado en el hotel, en el día de partido se ha trasladado al centro de la ciudad. Pocos seguidores quedan a las puertas del punto de concentración de los jugadores, pero hay uno que llama la atención. Es Rasul, un joven georgiano de 17 años que lleva en la mano un libro de la biografía de Leo Messi escrito en alfabeto mjedruli. Es uno de los alfabetos del georgiano, una lengua kartveliana, también conocidas como caucásicas meridionales. Rasul, vestido con la camiseta del Barça, nos cuenta que su sueño es hacerse una foto con Messi y que el año que viene le gustaría ir a estudiar a Barcelona.

A su lado hay una pareja de jóvenes. Son israelíes, a pesar de que él es nacido en Venezuela y ella tiene un abuelo español, y se comunican perfectamente en castellano. Quieren que hoy el Barça gane 6-2 para rememorar aquella histórica victoria en el Santiago Bernabéu. "El mejor partido que recordamos del Barça", dicen ambos. Tienen entrada para el partido de esta noche, y ya fueron hace unos meses al GSP Stadium en el partido de la fase de grupos de la Champions que el Barça ganó al APOEL de Nicosia, en Chipre.

Un desplazamiento difícil

En el puente de la estatua del rey Vakhtang Gorgasal, que cruza el río Kurá, comienza la ruta por el centro de Tiflis. Allí nos encontramos con Juan, un socio culé de Mahón (Menorca) vestido con la camiseta de la temporada 2005/06, con la que el Barça ganó su segunda Champions en París. "He llegado esta mañana tras hacer escala en Madrid y Estambul, unas 14 horas de viaje", nos cuenta. Juan, que ha ido a Tiflis solo, también explica que pidió una entrada para la final de Berlín, pero en el sorteo no le tocó. "Cuando terminó el partido, automáticamente empecé a buscar la manera de venir a ver la Supercopa", añade.

Más allá nos encontramos con un culé de Barcelona recién aterrizado y que quiere conocer la ciudad; con tres aficionados llegados de Azerbaiyán tras nueve horas de autocar; con Martin, un joven armenio que ha venido a Tiflis con sus padres después de cinco horas de coche, y con otros aficionados llegados de otros puntos de Europa, sobre todo desde Turquía. Es la primera visita del Barça a Georgia, y los culés de la zona no desaprovechan la ocasión de vivir el ambiente azulgrana cerca de su casa. Todos, vengan de donde vengan, son optimistas y creen que el Barça será supercampeón de Europa.

Las peñas, presentes en Tiflis

Como peñistas del Barça se han desplazado unos 1.300 aficionados de diferentes peñas de Catalunya y del resto de España, pero también de peñas de Polonia, de Atenas o de Génova.

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