fcb.portal.reset.password

L'afición azulgrana en Washington / FCB

“¿Quién es esta gente?”, se pregunta un grupo de turistas accidentales esperando el ascensor en el Hotel W de Washington, donde se hospeda la expedición blaugrana. “Creo que un equipo de ‘soccer”, responde una de ellas. A pocos metros, en las calles adyacentes –a 100 metros de la Casa Blanca-, una nube de culers está a punto de descargar una tormenta de gritos: “¡Campeoones, campeoones, oeoeoeeee…!”; “Visca el Barça i Visca Catalunya”, se oye.

Esto es América, pero parece Cataluña.


El sorprendido grupúsculo de huéspedes del W, probablemente eran los únicos habitantes de Washington que no sabían qué es el Barça. Desconocen el relato futbolístico, del que el periodista Martin Rogers ha dado buena cuenta hoy en el USA Today, en un artículo que ha desperezado a primera hora de la mañana a los aficionados al fútbol en Estados Unidos. El ‘soccer’ en América crece; y mucho, según el periodista.

Estrellas de relumbrón en Europa, acaban sus carreras en la MLS. Y dos clubs campeones en el Viejo Continente, llegan a América para constatar, una vez más, el valor universal del fútbol. En el FedExField, el equipo blaugrana ha construido un capítulo más de esta historia que ha encontradio una audiencia en la que los culers se han ganado un lugar en el parnaso.

Afición agradecida

Pocos minutos antes de empezar el match, la afición blaugrana hierve. Cuando ven llegar el bus del equipo, acuden corriendo y con el puño en alto. Muestran banderas catalanas y escudos del Barça. Los besan. En el estadio, jalean al staff técnico blaugrana, saludan a la cámara del Twitter blaugrana. Aquí no hay tradición futbolística, pero sobra emoción y espectáculo.

Comienza el partido.

Después de la jugada de Luis Suárez, en la que a punto a estado de marcar pero ha caído en el área con poca fortuna, el público ha gritado con el mismo ímpetu que en el Camp Nou. O más.

Ni el gol de Hazard en el minut 9 de partido ha enmudecido al púbico del Barça.

El empate, en el minuto 51, puso al público de en pie. Un precios recorte de Luis Suárez, que ha superado Courtois como si hubiera reproducido una jugada de videojuego, ha dado una más de sentido las ínfulas de la afición.

El gol de Sandro y la jugada de genio de Pedro en el minuto 70, han levantado todo el estadio. Se ha vuelto a sentirse los gritos de apoyo; en la banda lo más efusivos enseñaban que su barcelonismo va en serio: lucían camisetas costumizadas e incluso in kimono japonés azulgrana –escudo incluido-.

El empate, logrado por Gary Cahill en el minuto 85, ha dado a la afición del Chelsea FC, pero el ambiente ha continuado en clave azulgrana.

Entre los 78.914 espectadores, muchos eran seguidores 'blues'; pero muchísimos otros, deseaban una cosa: La victoria del Barça. A pesar de no ha sido posible concretarla, el empate a dos no ha desmerecido la buena sensación que ha dejado el aspecto del equipo en el estadio de los Redskins.

Volver arriba
_satellite.pageBottom();