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Imagen del apretón de manos entre Piqué y Neymar

Gerard Piqué y Neymar Jr. son los protagonistas de una campaña de la FIFA y el centro Nobel de la Paz en la que el apretón de manos es un símbolo de paz, amistad y respeto para la sociedad. Dos jugadores del Barça, Piqué y Neymar, han sido los elegidos para llevar a cabo este proyecto que busca la igualdad. "El fútbol me ha enseñado que puedes conseguir cualquier cosa en la vida. Puedes poner las cosas en movimiento, por lo tanto es nuestra obligación utilizar nuestra popularidad para una buena causa", explica el jugador brasileño, que disputará la Copa del Mundo en su país a partir del mes de junio.

El fútbol me ha enseñado que puedes conseguir cualquier cosa en la vida. Puedes poner las cosas en movimiento

"Entiendo este trabajo como una vocación y creo que tenemos la obligación de luchar por la paz y la justicia allí donde estemos. Me provoca tristeza saber que hay niños que están obligados a crecer sin comida, sin techo, sin seguridad. Debemos centrarnos en encontrar soluciones para ayudarles en cualquier caso", reconoce Gerard Piqué, que disputará su segundo Mundial en Brasil. Así pues, el primer paso, y no poco importante, es un apretón de manos entre dos personas que son iguales y diferentes a la vez.

Los primeros pasos

"Driblaba por toda la casa y comentaba mis jugadas. Y me concedían faltas. Si me topaba con el sofá, reclamaba al árbitro , comenta con gracia Neymar, que reconoce que su padre "es más que un padre": "Es mi mejor amigo, mi vida". En cuanto al Mundial 2014, Neymar afirma: "Si Dios quiere, celebraré la Copa del Mundo con Brasil. Estoy decidido a poner mucho de mi parte para hacer felices a nuestros aficionados".

Nos llevaron por el buen camino en las categorías inferiores, no sólo como jugadores

En cuanto a Piqué, que reconoce que canta "el himno del Barça antes de ir a dormir", comenta como son las cosas en el fútbol formativo del club. "Nos llevaron por el buen camino en las categorías inferiores, no sólo como jugadores. No importaba lo bueno que eras. Si no respetas las reglas, el trabajo del equipo o la humildad, no tenías futuro en el Barça", explica Piqué, que añade: "Con 17 años me fui para crecer como persona y volví a Barcelona como un hombre".

Finalmente, Piqué tiene claro un aspecto: "Cuando sea mayor quiero mirar atrás y recordar grandes momentos, y la Copa del mundo, obviamente, será uno".

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