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Messi contra l'Atlètic. FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB.

El día 'D' es hoy, 16 de mayo de 2014. El calendario y el destino han querido que los dos aspirantes a la Liga se la jueguen a partido único hoy en el Camp Nou. Ganando el Barça será campeón por 23ª vez, mientras que un empate o una derrota harían entonar el alirón al Atlético de Madrid. Es el desenlace de un campeonato loco, en el que el Barça ha resistido casi milagrosamente a pesar de sumar 2 de los últimos 6 puntos. Ahora, lo tiene en sus manos.

Un Camp Nou entregado

El conjunto azulgrana, eso sí, dispondrá de una ventaja clave que no es otra que el factor Camp Nou. El Estadio presentará sus mejores galas y rugirá como nunca. Antes de comenzar el partido se hará notar con un mosaico que cubrirá todo el aforo. Se espera, pues, una tarde mágica, como las famosas de los años 90 que desembocaron en tres Ligas consecutivas en el último segundo.

Es por eso que el encuentro ha tomado carácter de final. Tras días de trabajo intenso, Gerard Piqué, Jordi Alba y Neymar Jr recibieron el alta médica y forman parte de la lista de convocados. Están todos, excepto el lesionado Víctor Valdés. Se la juegan ante un Atlético de Madrid al que no han podido vencer en ninguno de los cinco compromisos anteriores de esta temporada. Contra los rojiblancos siempre han sido partidos de los de picar piedra y pocos goles. Es un choque de estilos.

Dos finales colchoneras

El Atlético, por su parte, tiene delante suyo dos de los partidos más importantes de los últimos tiempos. Hoy se juega la Liga en el Camp Nou y el próximo sábado disputará la final de la Liga de Campeones en Lisboa, contra el Madrid. Los hombres de 'Cholo' Simeone dejaron escapar dos grandes opciones de sentenciar el campeonato en las dos jornadas anteriores. En esta ya no pueden fallar si quieren levantar el título 18 años más tarde.

Nadie duda de que en el estadio azulgrana Simeone saldrá con todo: él mismo reveló que su referente ofensivo, Diego Costa, tocado en la última semana, será titular en una tarde de infarto colectivo y de gloria para uno de los dos equipos.

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