fcb.portal.reset.password

Plantilla del Borussia Dortmund. FOTO: www.bvb.de

De los cuatro semifinalistas de Champions, el Borussia Dortmund es el equipo con menos experiencia de todos a estas alturas de la competición. Campeón en 1997, la obra construida por Jürgen Klopp reúne todas las virtudes para alzarse con su segunda Liga de Campeones: solidez defensiva, magia en la zona de creación y un hombre gol como Lewandowski en ataque. Una auténtica amenaza en el bombo de Nyon.

Trayectoria en la Liga: deshinchado. La marcha triunfal del Bayern Munich, campeón seis jornadas antes del final de Liga, no ha pasado factura anímica a un Borussia Dortmund que perdió el título de la regularidad en los primeros meses de competición. Campeón las dos últimas temporadas, en esta ha sabido renunciar sin perder fuelle en Europa. Ahora tiene la segunda plaza muy bien encarada.

Trayectoria en la Champions: Imperial. Encuadrado en uno de los grupos más potentes de la fase de grupos, ha sabido salirse con la primera plaza gracias a la fortaleza mostrada como local (1-0 con el Ajax, 2-1 con el Madrid y 1-0 con el City). Lejos de Dortmund, estuvo muy cerca de ganar en Manchester y Madrid, tal y como ocurrió en octavos y cuartos contra el Shakhtar y el Málaga. Contra los andaluces, el equipo de Klopp tuvo la suerte de cara, con dos goles en el tiempo de descuento cuando ya se estaba despidiendo de la Champions. Ha aprendido de los errores de hace un año, cuando cayó en un grupo formado por Arsenal, Marsella y Olympiacos.

El bloque: Sólido. El amarillo-y-negro es un conjunto muy fuerte en cada una de sus líneas. Disfruta de un eje defensivo sublime, Subotic y el ahora lesionado Hummels -bien cubierto por Santana, héroe contra el Málaga-, de un mediocampo que reúne lucha (Bender) y talento (Gundogan, Götze y el móvil Reus), y de una referencia ofensiva deseada por media Europa: Robert Lewandowski. Peligroso en el juego aéreo y un peligro constante por banda derecha, donde se juntan los polacos Piszczek y Blaszczykowski, el punto débil de la obra de Klopp apunta a la irregularidad en el lateral izquierdo (Schmelzer) y a la portería (Weidenfeller).

El crack: Mario Götze. Diferente. Encargado de tejer la parte más ofensiva del juego del Dortmund, es el hombre determinante en la zona de creación. Exquisito técnicamente, entre líneas se asocia a las mil maravillas con Reus, ubicado a la izquierda, y Lewandowski. Un único y pequeño 'pero': le falta gol.

Volver arriba
_satellite.pageBottom();