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Jordi Masip, en el entrenamiento de este viernes. FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB.

La sanción de Víctor Valdés abrirá las puertas de la titularidad a José Manuel Pinto en los próximos partidos de Liga. Al mismo tiempo, por lógica, uno de los tres porteros del filial serán citados con el primer equipo. Con Oier también sancionado, las opciones eran Jordi Masip y el joven Miguel Bañuz. El primero ha participado en el entrenamiento de este viernes y será el convocado ante el Deportivo de la Coruña. Lucirá el dorsal '32'.

Larga trayectoria en el Club

Masip, de 24 años, tiene una larga trayectoria como azulgrana. Llega al Barça para jugar en el Cadete A procedente del Mercantil de Sabadell. Desde entonces pasó por los dos juveniles azulgrana hasta llegar al filial. En el Barça B ya acumula cinco temporadas (con una cesión al Vilajuïga incluida) y se ha convertido en uno de los jugadores con más antigüedad en el vestuario. El sabadellense estuvo a las órdenes de Luis Enrique y, desde hace dos temporadas, de Eusebio Sacristán.

Sobriedad bajo palos

Jordi Masip es un portero ágil y rápido. A pesar de no destacar por su altura, que no supera los 180 centímetros, es muy solvente bajo palos a la hora de realizar paradas que exigen velocidad de reacción, reflejos y habilidad con las manos.

Si hay una virtud del sabadellense que sobresale es su interpretación táctica del juego. Es un portero perfecto en la lectura de los espacios y los balones aéreos y que en ningún momento pierde de vista los principales peligros del rival. Su potencia física y capacidad de salto le hacen ser muy explosivo y seguro en acciones de balón centrado por alto.

Además, Masip posee una característica básica y fundamental para defender la portería azulgrana. En el apartado de juego con los pies, Masip es atrevido, hábil y preciso. Un portero que cuando le llega el balón es el encargado de iniciar la acción de ataque de su equipo.

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