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Celebració de Villa a la final de Wembley i contra el Milan (dreta) / FOTO: MIGUEL RUIZ (FCB) / UEFA.COM

Control rápido, disparo colocado y gol. Tres pasos que vimos en Wembley, en la final contra el Manchester United (3-1), y que se repitieron este martes, ante el Milan (4-0). Cambia la pierna de ejecución (el gol contra los 'rossoneri' fue con la izquierda), pero la manera de celebrarlo es la misma: carrera larga, rodillas al suelo, boca abierta, brazos en cruz y éxtasis. El protagonista es el mismo: David Villa.

Más allá del ritual de exteriorización de la alegría, encontramos otras similitudes. En ambos casos, se trata del tercer gol del equipo, que aportaba una dosis de tranquilidad. El 28 de mayo de 2011, su diana dejaba la final prácticamente decidida, mientras que la del Camp Nou eliminaba definitivamente la posibilidad de la prórroga y permitía darle la vuelta al 2-0 de Milán; es cierto, sin embargo, que el sufrimiento se mantenía inalterable hasta el final.

Consumidos los 90 minutos, la satisfacción era absoluta. "Estamos muy contentos por la gente, que se merecía una alegría así. Cuando hay días bonitos como estos, se olvidan todos los malos", reconocía David Villa, que recibió una grandísima ovación del Camp Nou cuando fue sustituido por Alexis en el minuto 75.

Un once casi idéntico al 2011

El gol de David Villa llegó en una temporada en la que la participación del '7 'del Barça ha sido irregular, en lucha constante por una posición de ataque en competencia directa con Tello y Alexis. De hecho, era su segundo partido como titular en la Liga de Campeones de esta temporada. Tito Vilanova y Jordi Roura recuperaron la figura del delantero asturiano para diseñar un once poco habitual este año, pero casi idéntico al equipo que ganó la Champions en 2011, con el único cambio de Alba en el lugar de Abidal.

Desde el 19 de octubre de 2011 que el '7 'del Barça no marcaba en la Champions. Fue el 19 de octubre de 2011, contra el Victoria Pilsen (2-0), un par de meses antes de la grave lesión que sufrió en el Mundial de Clubes. De por medio, ha ido sumando minutos poco a poco, pero no ha perdido el olfato goleador (13 goles), una capacidad que seguramente fue determinante para hacerse un hueco en el once inicial. No hay que olvidar que es el segundo jugador que más goles ha hecho esta temporada, sólo por detrás de un Messi celestial, con quien se abrazó al final del partido. Dos protagonistas de la final del 2011 y que aspiran a repetir hazaña, dos años después, en el mismo escenario.

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