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Messi, celebrant l'1-2 contra l'Atlètic de Madrid. FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB.

Esta vez el fútbol ha sido justo con el Barça en el campo del Atlético de Madrid. Una acción de picardía en las postrimerías del partido de Messi le permitió sumar tres puntos claves para seguir el ritmo del líder en la Liga. Antes, el cuadro que dirige Pep Guardiola había realizado una primera parte impecable, en la que se ha adelantado por medio de Alves. Pasaba por encima de un Atlético ultradefensivo, pero en la segunda cayó en la trampa de Simeone. En una situación límite, el equipo ha respondido como un campeón.

La mejor salida

En el Calderón posiblemente se ha visto el mejor arranque del Barça a domicilio en un partido de Liga. Ha salido enchufado ante un rival muy exigente y pudo marcar pronto con un disparo de Xavi que había engañado al portero Courtois, pero que se ha escapado por poco. Poco más tarde, a Messi le han anulado un golazo por unas manos previas (min 8). Dominaba el Barça, alegre en la combinación y perfecto en el repliegue. Tenía al Atlético de Madrid completamente cerrado. Buscaba, con paciencia, profundidad.

Gol de Alves

El siguiente aviso culé ha sido un lanzamiento de falta ejecutado magistralmente por Xavi y con una respuesta a la misma altura de Courtois (min 20). Entonces, la posesión visitante era del 83%. El Atlético se mostraba agresivo y quería trasladar el encuentro al terreno físico sobre un césped en mal estado. Parecía que lo conseguía cuando, en el minuto 36, Messi se ha inventado una jugada en el eje del ataque, ha abierto a la izquierda para Cesc y el pase de la muerte de éste lo ha culminado a placer Alves. Un premio para el que proponía, un castigo para el que destruía.

Empate y cambio de guión

El gol ha sacudido al Atlético. Acto seguido, Valdés ha tenido que aparecer para neutralizar una llegada muy peligrosa. Sería, sin embargo, sólo un susto en una primera parte de control absoluto del Barça. En cambio, en la segunda, los colchoneros aparecerían más ambiciosos (presionaban más arriba) y se han encontrado con el empate en el minuto 3, tras un córner que no ha podido rechazar Busquets y rematado por Falcao al fondo de la red. Con muy poco les ha bastado para devolver el equilibrio en el marcador. Ahora, se imponía el estilo planteado por los de Simeone, intensos y verticales.

Messi, el más pícaro

En el minuto 60, viendo cómo había cambiado la situación y que el empate era insuficiente, Guardiola ha formado un 3-4-3 para ir a buscar el partido. Asumía los máximos riesgos. La ha tenido Falcao en una acción en la que Valdés ha sido providencial y también Alexis en dos ocasiones (en una de ellas el gol fue invalidado por manos). El Barça empujaba y finalmente se ha llevado los tres puntos de la manera más imprevista posible. En un lanzamiento de falta desde el vértice del área, Messi, sin pedir pasos a la barrera, ha sorprendido a todos colocando el balón a la escuadra.

En los instantes finales, el vigente campeón se defendería con coraje y con el seguro de Valdés bajo los palos. Un triunfo valiosísimo, muy celebrado sobre el césped por los protagonistas.

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