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Piqué celebra el 0-2 / FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB

El FC Barcelona ha logrado en Mallorca una de aquellas victorias que fortalecen al grupo. Se ha impuesto 0-2 en un partido en el que Messi ha abierto la lata con un gol de falta y que ha rematado Piqué a diez minutos del final, cuando el equipo ya jugaba con diez, a causa de la expulsión de Thiago al inicio de la segunda mitad. A pesar de la inferioridad numérica, el Barça, con nueve canteranos titulares, ha sabido controlar el encuentro hasta el pitido final y obtener tres puntos que mantienen su acecho al líder, el Real Madrid.

De esta manera, el FC Barcelona suma su novena victoria consecutiva, la séptima en Liga desde el tropiezo en Pamplona, y ya puede preparar la cita del miércoles en Milán.

De menos a más

El Mallorca ha intentado meter el miedo en el cuerpo a los azulgrana, a los que les ha costado tener la posesión en los compases iniciales. A partir del minuto 10, el dueño del partido ha cambiado. La presión del Barça surtía efecto y casi fuerza el primer gol, tras una recuperación de Messi, que ha rematado a la cara de Aouate, decisivo.

Messi pone el 0-1

Sin laterales puros, y con una defensa de tres (Piqué, Puyol y Mascherano), el Barça llegaba cada vez más a la portería local. En una de sus aproximaciones, Alexis Sánchez ha forzado una falta que ha precedido el primer gol del encuentro. Ha sido Messi quien ha puesto en juego el balón y el autor del 0-1, con un centro enroscado que podría haber rematado ligerísimamente Alexis y que ha sorprendido a Aouate. En el acta arbitral el gol ha sido otorgado a Messi.

Tras el tanto, el equipo azulgrana ha subido el nivel y ha rozado repetidamente el segundo, sobre todo tras otra acción de Alexis, que ha enviado un misil al travesaño.

El encuentro se complica

Al inicio de la segunda mitad el encuentro se ha puesto cuesta arriba para los azulgrana, que han sufrido la expulsión de Thiago en el minuto 56. El árbitro ha considerado que el jugador, ya con una amarilla, ha tocado el balón con la mano. La inferioridad numérica ha obligado a Guardiola a intervenir: el técnico ha dado entrada a Montoya por Cesc y, más adelante, a Keita por Pedro.

Piqué remata el trabajo

Los cambios han surtido el efecto deseado por Guardiola, ya que el equipo ha logrado mantener la posesión del balón a pesar de jugar con diez. Se han sucedido diversas larguísimas posesiones del Barça que han desquiciado al Mallorca, incapaz de crear peligro. Tanta ha sido la superioridad azulgrana que incluso Piqué se ha atrevido a apuntarse al ataque. Su hambre ha tenido premio: Piqué ha sido el autor del 0-2, tras un remate de Messi al palo y que ha llegado a los pies del central. Tres puntos vitales asegurados.

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