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Pep Guardiola, acomiadant-se del Camp Nou. FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB.

"La vida me ha hecho este regalo. Durante cinco años he podido teneros cerca, disfrutar de este maravilloso espectáculo que estos muchachos han podido dar durante este tiempo. Yo no he sido diferente a todos vosotros. He sido un privilegiado al igual que vosotros. Un poco más cerca del césped, pero el privilegio es lo que yo me llevo. No sabéis el cariño y la felicidad que me llevo a casa.

Gracias absolutamente a todos, sobre todo a los que hemos estado más cercanos, porque día tras día hemos currado mucho para que pudierais pasar buenos ratos viéndonos jugar. Y con vosotros quizá no hemos sido tan y tan cerca, pero os hemos sentido mucho.

Sabed que os echaré mucho de menos. Que el que más pierde de todo esto soy yo. Os dejo en las mejores manos, primero con estos jugadores. Pero el cinturón apretaba mucho y yo me lo desabrocho. Queridos, vosotros no hace falta que lo hagáis. Seguid llevándolo bien abrochado porque esto tendrá larga vida. Os deseo a todos lo mejor y muchísima suerte. ¡Hasta pronto, que a mí no me perderéis nunca!"

Es el discurso despedida de Pep Guardiola, en el centro del campo, tras el derbi. El Camp Nou le ha dicho adiós en una noche a la altura del legado que deja el entrenador de más éxito de la historia del Barça. Antes, durante y después del derbi, el interior del estadio ha sido una fiesta, en agradecimiento a todas las tardes de gloria vividas en las últimas temporadas.

La última fiesta de Guardiola

En los momentos previos al duelo contra el Espanyol, un vídeo con las mejores imágenes de la era Guardiola ha hecho emocionar por primera vez al público que llenaba el Camp Nou. A continuación, 40.000 banderolas, catalanas por un lado y azulgranas por el otro, han dado la bienvenida a los dos equipos. Surgirían de nuevo en cada uno de los cuatro goles y en la conclusión.

Uno de los platos fuertes de la noche sucedería con la aparición del entrenador en el Camp Nou para ubicarse en su asiento. En ese preciso instante se desplegaría una gran lona del lateral (46x47 y 2162 m²) con una fotografía de Guardiola y la frase 'Te queremos Pep'. La afición ha añadido magia a un momento histórico coreando su nombre y luego cantando el conocido 'Ser del Barça es lo mejor que hay". Lo seguirían con especial atención, en el Palco, los padres, el representante y amigos como Evarist Murtra o Mònica Terribas.

Superado el Espanyol con un recital de Leo Messi, los aficionados han esperado en sus localidades hasta después del pitido del árbitro. Faltaba la traca final. Al finalizar el partido, Manel Vich ha pronunciado unas palabras de alabanza de lo ganado y de cómo ha ganado Guardiola. Sonaba Cold Play y el 'Que tinguem sort' (Que tengamos suerte) de Lluís Llach, mientras Guardiola, escoltado por toda la plantilla, esperaba para hablar.

Sus palabras harían saltar lágrimas y posteriormente, a pesar de que el entrenador si mostraba reticente en un principio, el equipo ha conseguido mantear al entrenador. Como si se tratara del más importante de los títulos, el Barça ha hecho un corro y se ha marchado haciendo el pasillo a Guardiola. Se iba un mito. Por la puerta grande.

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