fcb.portal.reset.password

Ronald Koeman, celebrando el gol de la victoria / FOTO: MARK LEECH

Estimados socios y aficionados del FC Barcelona,

Hoy es un día que vale la pena mirar atrás para recordar una de las fechas que está escrita con letras de oro en nuestra historia. Hoy se cumplen veinte años de aquel 20 de mayo de 1992 en el que nuestro Club logró su primera Copa de Europa y comenzó a construir un futuro que, en el presente de nuestros días, se ha convertido en la etapa deportiva más gloriosa de sus casi 113 años de existencia.

Hoy, como os digo, es un día para que expliquemos a los más pequeños lo que significó aquel triunfo en el viejo estadio de Wembley ante la Sampdoria. Como en el minuto 111 de la prórroga se cumplió un sueño largamente perseguido por muchas generaciones de barcelonistas. En ese minuto mágico de aquel 20 de mayo del 92, en el triángulo que formaron ante la frontal del área Stoichkov, Bakero y Koeman, se concentró toda la fe de miles y miles de culés. El barcelonismo aguantó la respiración ante aquella falta indirecta y la pierna derecha del holandés golpeó con toda la fuerza e intención para hacer realidad un instante inolvidable que todos hemos retenido en nuestra retina y en nuestro corazón. Un estallido de alegría desbordante, saltos, abrazos y lágrimas de felicidad compartida, un momento que debemos mantener vivo para siempre, que debemos recordar y volver a revivir porque hizo justicia con la historia de nuestro Club y puso su nombre entre los grandes de Europa.

Atrás quedaban enterradas las dolorosas decepciones de Berna y Sevilla y el fantasma que nos persiguió hasta aquel 20 de mayo de 1992, el año en el que el Barça, Barcelona y Catalunya se ganaron el respeto y la admiración de todo el mundo. Debemos recordar y debemos agradecer a todos los que hicieron posible que la historia azulgrana comenzara a cambiar ya a saldar sus deudas. Al presidente Josep Lluís Núñez y a su junta directiva, y en especial a los héroes que llevaron la Copa a nuestra casa, empezando por Johan Cruyff y Carles Rexach, los padres de aquel Dream Team que sembró la semilla que con los años ha construido el mejor Barça que se recuerda de la mano de Josep Guardiola, uno de los jugadores que participó directamente de aquel éxito sin precedentes.

Aquel equipo fue pionero en la consolidación de un modelo de juego que hoy en día se convierte en una referencia en todas partes. Aquel equipo nos mostró el camino a seguir, el ADN Barça que se puede reconocer en cualquiera de los jugadores de nuestra cantera. El espíritu que nos hace singulares, únicos, y que nos hace sentir tan orgullosos.

Luego vinieron la Champions de París, Roma y Londres, en el nuevo Wembley, y la historia del Barça poco a poco se puso a la altura de la grandeza de nuestro club y de nuestro país. Estamos convencidos de que vendrán más... Pero hoy es el día de recordar y volver a revivir el 20 de mayo del 92 y aquel mágico minuto 111.

Ningún culé ha olvidado dónde y con quién compartió la experiencia de aquel día. Explicad a los más jóvenes como lo vivisteis y que sentisteis. Recordarlo es el mejor tributo que podemos hacer a aquel legado. Expliquen a sus hijos, acostumbrados a vivir sólo en la bonanza de los éxitos, que para conseguirlos y saborearlos hay que sufrir decepciones, pero que, con el trabajo bien hecho y sin perder nunca la fe y la perseverancia, al final llegan los momentos de felicidad como los que ellos han vivido y las generaciones anteriores empezamos a vivir hoy hace veinte años.

¡Visca el Barça y visca Catalunya!

Sandro Rosell
Presidente del FC Barcelona

 

Volver arriba