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Messi celebra el 2-2 / FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB

El duelo entre dos históricos de Primera no decepcionó a nadie y finalizó con un 2-2 no apto para cardíacos que pudo haber acabado de cualquier manera. Por juego, el Barça mereció ganar cómodamente, de forma holgada. Por el desarrollo de los acontecimientos, sin embargo, estuvo a punto de perderlo, sobre todo tras el 2-1 que encajó a diez minutos del final y que sólo pudo salvar Messi en el descuento. Antes, Ander había avanzado a los vascos y Cesc había firmado el 1-1 antes del descanso. El otro protagonista de la noche en San Mamés ha sido la lluvia. En la segunda parte, dificultó y mucho el juego de toque azulgrana, y tuvo mucho que ver en los dos goles finales.

Con este empate, el equipo se mantiene en la segunda posición de la clasificación, ahora tres puntos por debajo del Real Madrid. La próxima cita del equipo será el miércoles, en Hospitalet, en el partido correspondiente a la ida de los dieciseisavos de Copa.

Ander adelanta a los locales

Tras pocos minutos de partido quedó claro que Guardiola había hecho bien dando descanso a sus hombres de más talento en el centro del campo. El duelo iba a ser muy, muy exigente físicamente, y la tremenda lluvia que caía sobre Bilbao hacía que el césped estuviera más rápido de lo habitual. Y más peligroso. Un inoportuno resbalón de Mascherano cerca de la línea central ha permitido a Susaeta fabricar un rapidísimo contragolpe por la izquierda que ha finalizado con un certero remate de Ander a gol desde la frontal. 1-0.

Responde Cesc de cabeza

La reacción visitante no se ha hecho esperar y Alves ha estado a punto de empatar tras una gran jugada de estrategia iniciada al lado del banderín de córner. Luego, en la acción siguiente, ha llegado el empate tras un ajustadísimo cabezazo de Cesc, asistido milimétricamente por Abidal desde la banda izquierda. Se hacía justicia para un Barça que, a partir de su tanto, se ha volcado encima de la portería de Gorka, con Messi como principal protagonista. Sus conducciones en diagonal eran un peligro constante.

El césped, otro enemigo

La lluvia no ha cesado durante todo el encuentro y, tras el descanso, el verde de San Mamés lo ha notado más que nunca. Sobre todo en la mitad de campo en la que ahora defendía el conjunto vasco,  donde el balón corría y se detenía sin previo aviso, factor que casi supone el 1-2 tras un pase de Javi Martínez a su portero que Iniesta no ha sabido aprovechar. El césped, que había drenado a la perfección durante el primer tiempo, era ahora un enemigo más en la construcción de juego del Barça. Por raso, era imposible.

Gol local... y una reacción genial

La fortuna no se ha aliado con el Barça en la jugada del 2-1. Mascherano ha evitado un saque de banda que ha finalizado en córner y, a raíz de éste, ha llegado el tanto de Llorente, en una acción en la que ni Abidal ni Piqué han logrado rechazar el peligro. Mala pata. Quedaban escasos diez minutos para el final y, lejos de venirse abajo, el FC Barcelona ha puesto toda la carne en el asador para lograr puntuar en San Mamés. Lo ha conseguido, tras un alud de ocasiones desaprovechadas, con un remate de Messi tras un mal entendimiento entre Gorka y su defensa. El argentino rescataba así un punto de oro, épico, bajo la lluvia.

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