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Messi, triste / FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB

Esta noche ha quedado demostrado que el fútbol puede ser excesivamente cruel. El FC Barcelona, que ha rematado un total de 23 veces a portería, dos de ellas al palo, como ya sucedió en la ida, ha quedado eliminado de la Liga de Campeones. Se va por la puerta grande, con la cabeza alta, habiendo jugado un fútbol ofensivo, valiente, y que al final, casi incomprensiblemente, no ha tenido premio. Ni un reproche al Barça.

Y eso que las cosas empezaron bien, con los goles de Busquets e Iniesta y la roja a Terry. La remontada se había llevado a cabo en 43 minutos. Antes del descanso, sin embargo, un tanto de Ramires ha obligado al Barça a buscar el tercero tras la reanudación. Dos remates al palo de Messi –uno de penalti- han condenado a un conjunto que lo ha intentado una y otra vez ante la muralla ‘blue’, infranqueable en una segunda mitad finalizada con un contragolpe con gol de Torres. Imposible ser más efectivo que los de Di Matteo.

De esta manera, el vigente campeón se despide de la competición habiendo demostrado ser infinitamente superior al Chelsea, pero sin la pegada suficiente como para dejarlo fuera de Múnich. Los palos y la mala suerte han dictado sentencia.

Inicio con interrupciones

Guardiola ha apostado por un once con hasta cuatro cambios respecto al que salió de inicio en el Clásico. Sin laterales, pero manteniendo la línea de tres defensas, esta vez formada por Mascherano, Piqué y Puyol. Los centrales, precisamente, han sido los protagonistas accidentales del primer tramo de partido en uno y otro bando. En el Chelsea, Cahill ha tenido que ser substituido por Bosingwa tras 11 minutos de partido. Un cuarto de hora más tarde, era Piqué quien dejaba su puesto a Alves, tras un brutal choque entre el central, Valdés y Drogba, que ha dejado sin conocimiento durante unos instantes al ‘3’ azulgrana. Tanta interrupción no ayudaba nada al Barça.

Busquets iguala la eliminatoria

Cuando el balón estaba en juego, el partido era prácticamente un calco al de Stamford Bridge. El Chelsea, únicamente con Drogba descolgado, defendía con todo y más, a la espera de un Barça que lo intentaba por dentro –Alexis era el más activo de todos- y por fuera, sobre todo mediante la banda derecha de Cuenca. El extremo ha sido uno de los grandes protagonistas del primer gol del partido, al dar el pase definitivo a Busquets, autor del tanto en una acción nacida de un saque de córner. La eliminatoria se igualaba. Rugía el Camp Nou.

Roja a Terry e intercambio de golpes

Con el 1-0 en el marcador Terry, sin que el balón estuviera en su zona del campo, ha propinado un rodillazo por detrás a Alexis que le ha costado la roja directa. El Chelsea, con Cahill sustituido y David Luiz ausente también por lesión, se quedaba de esta manera sin un único central puro, con una defensa formada por Ramires, Ivanovic, Bosingwa y Cole. Cinco minutos después, un robo en el centro del campo ha derivado en un rápido contragolpe finalizado por Iniesta, tras asistencia de Messi. 2-0 y remontada completada.

Como el día del Madrid, cuando Cristiano Ronaldo respondió al instante al tanto de Alexis, el FC Barcelona ha encajado un duro golpe segundos después, cuando un desmarque de Ramires ha acabado con un gol de vaselina. El 2-1 dejaba al Chelsea clasificado para Múnich al descanso.

Messi erra un penalti

La locura del tramo final de la primera parte ha tenido continuidad en la segunda. Nada más iniciarse, el árbitro ha señalado un penalti de Drogba sobre Cesc que Messi ha estrellado en el larguero. Luego, Alexis y Cuenca han rozado el tercero con un cabezazo que se ha ido rozando la madera y con un remate que ha sacado Cech, respectivamente. El asedio era una constante y el Chelsea sólo lograba sobrevivir acumulando sus diez hombres dentro del área. Un dato revelador: Drogba ejercía de lateral izquierdo.

El encuentro iba en una única dirección: la de Cech. Alexis ha visto como se le anulaba un gol por fuera de juego y, poco después, Messi dirigía otro lanzamiento al palo desde la frontal. El balón, simplemente, no quería entrar.

Torres sentencia la eliminatoria

Por increíble que pueda parecer, con el Barça absolutamente abocado al ataque, extenuado de tanto chocar contra el muro ‘blue’, ha llegado el contragolpe definitivo de Torres, que ha driblado a Valdés y ha privado al Barça de la final de Múnich. Así de injusto puede ser el fútbol en ocasiones. El Camp Nou, satisfecho y orgulloso, ha despedido al equipo con una ovación histórica.

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