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Bartra se lamenta contra el Bayern Múnich / FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB

Como un año antes, el FC Barcelona se quedó a las puertas de la gran final de la Liga de Campeones. En semifinales se topó contra un Bayern de Múnich demasiado fuerte que no dio ninguna opción al conjunto azulgrana (4-0 y 0-3) y que acabaría convirtiéndose, el 25 de mayo en Wembley, en el nuevo campeón de Europa.

Primeros en la fase de grupos

En la primera fase de la competición el FC Barcelona quedó encuadrado en el grupo G, junto al Celtic de Glasgow, el Spartak de Moscú y el Benfica. Ganó los tres primeros partidos (3-2 al Spartak, 0-2 en Portugal y 2-1 al Celtic) y no tropezó hasta la cuarta jornada, en Escocia (2-1). Después, aseguró la primera plaza de grupo en Moscú (0-3) antes de empatar en casa con el Benfica en un partido de trámite (0-0).

Remontada y sufrimiento

El sorteo deparó un Clásico europeo en octavos: AC Milan-FC Barcelona. Los italianos sorprendieron al conjunto azulgrana en San Siro (2-0) y obligaron a los hombres de Tito Vilanova -tratándose de su enfermedad en Nueva York por aquellas fechas- a llevar a cabo una remontada histórica en el Camp Nou. Por primera vez se levantaba un 2-0 adverso y el Barça superaba al AC Milan con un inolvidable 4-0 en el Camp Nou.

En cuartos el rival fue el París Saint-Germain. El compromiso de ida se resolvió con un empate (2-2) en el que Leo Messi cayó lesionado. A la vuelta, con el argentino al límite de sus fuerzas y jugando únicamente los últimos 30 minutos, Pedro lograba el tanto que clasificaba al Barça para su sexta semifinal consecutiva (1-1).

Una vez en semifinales, el Bayern pudo con un Barça demasiado tocado físicamente. Messi, Puyol y Mascherano (lesionados) y Alba (sancionado) se perdieron la ida, resuelta por 4-0. En el Camp Nou tampoco hubo opción (0-3).