Foto de Vilanova y Abidal levantando la 22ª Liga / FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB

Vilanova y Abidal levantan la 22ª Liga / FOTO: MIGUEL RUIZ-FCB

La temporada 2012/13, la primera con Tito Vilanova como primer entrenador del FC Barcelona, permitió al conjunto azulgrana recuperar el trono en la competición de la regularidad y levantar su cuarta Liga en cinco años. Fue un título logrado desde la perfección, con récord de puntos (100) y goles (115) en la historia culé. Supercopa, Copa y Champions, en cambio, se escaparon por poco.

Arranque espectacular

El FC Barcelona estrenó el curso con la Supercopa de España, competición que se escapó por los pelos en una eliminatoria igualadísima con el Madrid (3-2 en el Camp Nou y 2-1 en Madrid). En la Liga, el conjunto culé apretó el acelerador desde el inicio. Seis victorias en los seis primeros partidos dejaron a un Madrid errático a 8 puntos. En la séptima jornada, ambos empataron en el Clásico de Liga jugado en el Camp Nou (2-2).

El equipo llegó al ecuador de la Liga con el título muy encarado. Tras haber sumado 55 de los 57 puntos posibles, superaba al Atlético de Madrid en 11 puntos y al Madrid en 18. En la Liga de Campeones, el equipo cerró la fase de grupos en primera posición, por encima del Celtic, el Benfica y el Spartak de Moscú.

Tito y Abidal, protagonistas

Antes de cerrar 2012, en el que Leo Messi superó el récord de goles en un año natural de Gerd Müller, se conoció también que Tito Vilanova requeriría tratamiento quirúrgico para tratarse de su enfermedad. Malas noticias para un Barça que tuvo que seguir compitiendo sin él y con Jordi Roura haciendo de primer entrenador durante el mes de marzo.

Tanto Vilanova como Abidal, recuperándose de su enfermedad desde abril del 2012, reaparecieron en el tramo final de curso. Su éxito personal supuso una inyección de moral para el resto de la plantilla que, aparte de mantenerse como líder destacado en la Liga, se plantaba en las semifinales de Champions tras haber superado al AC Milan con una gran remontada en octavos (4-0) y al PSG en una igualada eliminatoria de cuartos marcada por la lesión de Messi, ausente durante los últimos partidos de la temporada. En cambio, el equipo ya había quedado eliminado en las semifinales de la Copa del Rey (1-1 en el Bernabéu y 1-3 en el Camp Nou).

En Europa, finalmente, un Bayern superior impidió que el FC Barcelona se plantara en su tercera final de Champions en cinco años. Un 4-0 y un 0-3 más que contundentes dejaban al FC Barcelona sin Wembley. La Liga, en cambio, acabaría siendo de récord: 100 puntos y máxima diferencia sobre el segundo clasificado, el Madrid de Mourinho. Era la cuarta Liga en cinco años y el 15º título en el último lustro para el FC Barcelona.