Messi y compañía no pudieron alzar la segunda Champions consecutiva | MIGUEL RUIZ - FCB

La Liga de Campeones nunca había sido ganada por un mismo equipo durante dos años consecutivos y los azulgranas amenazaban de conseguir esta gran hazaña al inicio de la temporada. Pero el Atlético de Madrid, en los cuartos de final de la competición, se resistió y los de Luis Enrique no pudieron revalidar uno de los títulos más codiciados del mundo futbolístico.

Y eso que el Barça se mostró fuerte, tras demostrar su buen juego en una fase de grupos donde tuvo que luchar con grandes equipos, como la Roma, el Bayer Leverkusen o uno más desconocido, pero no por ello menos temible, Bate Borisov. Los catalanes, pero, firmaron una buena clasificación, con ninguna derrota y sólo dos empates. A pesar de la ausencia del astro argentino en la mitad de partidos de este tramo de la competición por lesión, Messi sumó tres goles, mientras que un impecable Luis Suárez llegó a las cinco dianas.

El sorteo de octavos de final deparó una eliminatoria conocida históricamente entre el Barça y el Arsenal. Y, de nuevo, los de Luis Enrique fueron superiores. Primero, hicieron un gran partido en la ida, donde superaron a los 'gunners' por 0-2 al Arsenal Stadium, mientras que en el Camp Nou remataron la eliminatoria por 3-1.

En los cuartos de final, acabaría el sueño de los azulgranas, a pesar de ganar por 2-1 a los hombres de Simeone en la ida, en un partido en el que pudieron irse con una ventaja más amplia hacia Madrid. A la vuelta, el Barça no tuvo la suerte del campeón y Griezmann, con dos goles -uno de penalti en los últimos minutos del duelo-, sentenció a los azulgranas, que lo intentaron hasta el último suspiro (2-0) pero no pudieron continuar el camino hacia la final de Milán.