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Olga Garcia, Melanie, Ràfols, Marta Unzué, Vicky Losada y Leila Ouahabi, antes y ahora | FCB

Era salir de la escuela, subir a los asientos traseros del coche, encontrarse en Argentona como punto estratégico y dirigirse hacia el complejo deportivo de L'Hospitalet Nord, donde hace una década se entrenaban los equipos de fútbol femeninos del Barça. Este era entonces el ritual casi diario y conducido por los padres de Olga Garcia (de Dosrius) y Leila Ouahabi (Mataró). La hoy extremo del primer equipo inició su trayectoria azulgrana desde la FCB Escola, en 2002, y un lustro más tarde convergía en la cantera con la de la lateral, que había aprendido a dominar el balón junto a su hermano mayor en las calles del Maresme. Hicieron los primeros pasos con 'las grandes' casi a la vez, hacia el 2010. Ambas, además, coinciden en que se curtieron en Valencia antes de volver a la disciplina culé, ya como futbolistas internacionales.

Olga y Leila son dos de las seis jugadoras de la plantilla que hace más de diez años que se incorporaron al Barça. Y es que, en pleno proceso de crecimiento y de profesionalización, con llegada incluida de jugadoras extranjeras, el equipo conserva las guardianas de la esencia. Las que las han vivido de todos los colores; las mismas que un día fueron prácticamente invisibles y las que a base de esfuerzo y sacrificios lograron la hegemonía del fútbol español. Una carrera de contrastes.

Carrera de contrastes

Entre ellas, seguramente el caso más singular es el de Melanie Serrano. En 2004, la andaluza bajaba y subía en tren a cada entrenamiento desde Blanes, donde se había mudado poco antes con su familia. Sólo tenía 14 años, pero ya jugaba en la Primera División, con chicas que le doblaban con creces la edad. Hasta los 18 no se pudo instalar en la capital, compartiendo piso facilitado por el Club con otras compañeras.

Eran otros tiempos. Los mismos en los que llegaron a Barcelona Marta Unzué y Laura Ràfols, ahora las dos primeras capitanas del Femenino. Unzué, miembro de una estirpe estrechamente vinculada al deporte, fichó en 2006 junto con su hermana gemela, Elba, procedentes de Osasuna. Perseguían el sueño de triunfar en el Club que las sedujo desde pequeñas en Berriozar (Navarra), desde donde habían escuchado un montón de relatos sobre su tío Juan Carlos. Objetivo compartido con Ràfols. De 26 años, hace ya 12 que defiende la portería culé. La de Vilafranca comenzó con el filial y no tardó nada en dar el salto a un primer equipo entonces habituado a la derrota y, incluso, al descenso.

La perseverancia y la experiencia a pesar de su juventud son los denominadores comunes de todas ellas. Así, con cara y cuerpo de niña, Vicky Losada asomaba a la élite del fútbol estatal por primera vez en la temporada 2006/07. Ahora es todo una 'veterana' de 25 años, con aprendizaje también adquirido en sus aventuras en Estados Unidos y, la última, en Inglaterra. Sus cambios de aires fueron para crecer y volvía en noviembre pasado hechizada por el proyecto barcelonista.

Son historias culés que comenzaron hace más de una década y que continúan vivas con un presente y un futuro marcados por la ilusión. Como la del primer día.

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