Tras superar al DOS Utrecht, al Royal Amberes, al Hannover, al Espanyol y al Chelsea, el FC Barcelona llegó a la final de la Copa de Ferias 1965/66 frente al Real Zaragoza, liderado por los míticos Cinco Magníficos y considerado la bestia negra de los azulgranas. La final, aplazada hasta septiembre de 1966 por la disputa del Mundial de Inglaterra, comenzó de forma adversa para el Barça, que perdió el partido de ida en el Camp Nou por 0-1 con un gol de Canario.

En la vuelta, en La Romareda, el joven Lluís Pujol, de apenas 19 años, se convirtió en el gran protagonista. Adelantó al Barça en el minuto 3 y, tras el empate de Marcelino, asistió a Zaballa en el 1-2. Ya en el tramo final, marcó el 1-3, pero otro tanto de Marcelino forzó la prórroga. Con ambos equipos reducidos a diez jugadores, la tensión fue máxima, ya que todavía no existían las tandas de penaltis y un empate habría obligado a decidir el campeón por sorteo. Cuando el desenlace parecía incierto, Pujol marcó en el minuto 120 el definitivo 2-4. Su hat-trick dio al Barça la tercera Copa de Ferias de su historia, después de las conquistadas en 1958 y 1960.

Encontraréis un amplio reportaje sobre este hermoso capítulo de la historia azulgrana en el próximo número de la REVISTA BARÇA.

Más noticias aquí