La de Alexia Putellas es la historia viva del talento, de la resiliencia y de la estima de una jugadora que es mucho más que una futbolista. Un icono del Barça Femenino desde 2012, cuando ficha con 18 años procedente del Levante, y que ha crecido al ritmo que lo ha hecho el equipo. Ahora, 14 años después, la de Mollet del Vallès deja el Barça, pero lo hace desde lo más alto de los escalones del fútbol y con la sensación de haber tenido la mejor historia de amor posible con el club de su vida.

Alexia Putellas se despedirá del Club en un acto que tendrá lugar este miércoles 27, a las 11 horas, en el Spotify Camp Nou. De este modo, el Club reconoce el legado que deja a una futbolista que se ha convertido en una referente dentro y fuera del campo y que ha hecho crecer el fútbol femenino en todo el mundo.

507 partidos como culer

Ya desde su debut puso de manifiesto que era una jugadora diferente. A medida que han ido avanzando las temporadas, ha ido siendo el icono y el faro que ha guiado el crecimiento de un equipo que poco a poco se convertía en potencia mundial.

Con 507 partidos como culer, es la segunda jugadora de la historia con más apariciones con la camiseta del Barça, por detrás de Melanie Serrano (516). Además, es la máxima goleadora de la historia, con 232 goles dianas en su casillero, y ha conseguido un total de 38 títulos vestida de azulgrana: 4 Champions, 10 Ligas, 10 Copas de la Reina, 6 Supercopas de España y 8 Copas Catalunya. Muchos de ellos los ha levantado con el brazalete de capitana.

Pero más allá de los trofeos, su impacto se mide en la forma en que ha elevado el nivel competitivo y ha inspirado a generaciones de jugadoras de todo el mundo.

Primer Balón de Oro del Club, ganó dos consecutivas en los años 2021 y 2022. Aquellos mismos cursos también se llevó el FIFA The Best y el trofeo de la UEFA a Jugadora del Año. Además, con la selección española tiene un Mundial y dos Ligas de las Naciones.

Ejemplo de tenacidad

Pero si algo agranda aún más la figura de Alexia es su extraordinaria capacidad de resistencia. Las lesiones graves que ha sufrido a lo largo de su carrera, lejos de apartarla de la élite, han puesto a prueba su carácter y han reforzado su leyenda. Cada proceso de recuperación ha sido un ejercicio de sacrificio, disciplina y fortaleza mental y cada retorno, una demostración de determinación incuestionable.

No sólo ha vuelto después de cada golpe, sino que lo ha hecho para seguir liderando, seguir siendo decisiva y demostrar que los grandes referentes también se construyen en la adversidad. Su trayectoria, por tanto, no es sólo un éxito personal sino un legado colectivo. Es la prueba de que el Barça Femenino ha crecido de la mano de una capitana irrepetible, una jugadora que ya es, sin lugar a dudas, un icono eterno del Club y del fútbol mundial.

 

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