Se acabó la espera. Superado el último parón internacional de la temporada, vuelve la actividad de clubes, y lo hace con un auténtico choque de trenes de la Liga. El Barça pone a prueba el liderato visitando el Metropolitano para medirse, de nuevo, con el Atlético de Madrid.

El primero de los tres

Culés y colchoneros ya se encontraron por partida doble hace poco, en las semifinales de Copa y, de hecho, el duelo de este sábado (04/04 a las 21h), supone el pistoletazo de salida a la trilogía de tres enfrentamientos en diez días, con los dos de la Champions del día 8, en el Spopolity Camp No. En cuanto a este primero, el hecho de que se trate de un duelo liguero abre un escenario diferente al europeo.

Mientras los de Flick son líderes y afrontan cada jornada que queda como clave para mantener la ventaja de cuatro puntos al frente de la tabla, los del Cholo Simeone son cuartos, con la plaza de Champions virtualmente garantizada y un único objetivo, de mínimos: quedar tercero, por encima del Villarreal. Esto, a priori, invita a pensar que el Barça debe ir con todo, y que los madrileños podrían rotar pensando en la Champions.

Un Atlético con bajas sensibles

Sin embargo, entre sancionados, lesionados y tocados, Simeone también tiene opciones limitadas, sobre todo en el centro del campo. Porque Johnny Cardoso, habitual en el doble pivote y Llorente, lateral derecho titular pero recurso en la sala de máquinas, cumplirán ciclo de sanción. Además, Mendoza y Pablo Barrios siguen lesionados, y el técnico local podría tocar su sistema para reconvertir a Baena o Griezmann en interiores para acompañar a Koke, o poner al joven Vargas, llegado en invierno.

Con Kounde y Balde; sin Raphinha

Tampoco estará el catalán Marc Pubill, lesionado, y se mantiene en duda la presencia de Jan Oblak bajo palos, que se ha perdido los últimos partidos, y de Sorloth, que tuvo un corte en la cabeza durante el parón y se ha perdido varios entrenamientos. El Barça, por su parte, sabe que no podrá contar con Raphinha, lesionado durante el parón, ni con De Jong y Christensen, que ya lo estaban, pero Flick recupera a Kounde y Balde, como el mismo técnico adelantó en la rueda de prensa previa.

Con todos estos ingredientes, los azulgrana se encuentran ante uno de los partidos más complicados de lo que resta de temporada. Por la entidad del rival, seguro, pero también porque siempre cuestan los partidos después de los parones, con la mayoría de la plantilla reincorporada el jueves, sólo dos días antes del partido. Así que, con todo, a por los tres puntos.

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