El Barça vuelve a Madrid solo cuatro días después del duelo europeo para afrontar un nuevo Clásico, esta vez en clave de competición doméstica. El estadio Alfredo Di Stéfano volverá a ser el escenario del partido este domingo (21h / TV3, Teledeporte y DAZN), correspondiente a la jornada 24 de la Liga F. Con diez puntos de ventaja al frente de la clasificación y con 21 todavía en juego, el equipo de Pere Romeu tiene la oportunidad de dar un paso muy importante hacia el título.

Reacción blanca

El Real Madrid buscará responder ante su afición tras el último precedente. Las madrileñas, segundas con 56 puntos, han demostrado regularidad en las últimas semanas y quieren mantenerse firmes en la lucha por las primeras posiciones.

El conjunto blanco destaca por su capacidad de salida rápida desde atrás y por aprovechar los espacios en campo abierto, un factor que puede resultar decisivo en un partido de este nivel.

Pere Romeu, en la previa del enfrentamiento, ha puesto el foco en los puntos fuertes del rival: “Si no finalizamos bien, podemos sufrir porque tienen capacidad para salir rápido, ya sea con la portera o con las centrales. Tenemos que estar muy atentas en esas acciones”.

El técnico azulgrana también ha explicado que prevé otro escenario: “Será un partido distinto. A pesar del resultado anterior, hay situaciones que debemos ajustar y ellas seguramente introducirán cambios”.

Seguir construyendo

El Barça llega en un gran momento de forma y con la confianza reforzada tras los últimos resultados. Aun así, Romeu ha rebajado cualquier exceso de euforia y pone el foco en la mejora continua.

“Si ganamos, no estará cerrada la Liga, pero será un paso muy grande”, asegura el entrenador azulgrana, consciente de la importancia del duelo.

Con un calendario exigente, Romeu ha confirmado que habrá rotaciones, pero sin renunciar a la identidad: “Haremos algún cambio, pero siempre con la idea de dominar el juego”.

Más allá de la clasificación, el vestuario mantiene intacta su mentalidad competitiva. “El equipo tiene mucha hambre y ambición por luchar por todo”, remarca el técnico culé, destacando una de las claves del rendimiento sostenido del equipo.

El duelo en el Di Stéfano será una nueva prueba de exigencia en un tramo decisivo de la temporada, con la Champions y la final de Copa en el horizonte. El Barça quiere seguir imponiendo su ritmo y acercarse aún más a un nuevo título de Liga.

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