El Barça no pudo sumar a domicilio y cayó por 31-12 ante el VRAC Quesos Entrepinares en un encuentro caracterizado por la intensidad y la exigencia defensiva.

El duelo comenzó muy equilibrado, con ambos equipos priorizando el orden, el control del juego y la lucha en las fases estáticas. El conjunto local abrió el marcador y, durante buena parte de la primera mitad, el juego se desarrolló principalmente en campo azulgrana. A pesar de la presión sostenida, el Barça supo resistir y recortar diferencias con una acción preparada que permitió llegar al descanso con el partido aún abierto.

Con el paso de los minutos y los cambios introducidos, el Barça ganó presencia y control en distintas fases del juego, especialmente en el tramo final, pero no fue suficiente para remontar ante un VRAC sólido y eficiente en los momentos clave. El partido se cerró finalmente con el 31-12 definitivo.

Quedan cuatro jornadas para el final del campeonato, cuatro finales en una competición cada vez más exigente, con el objetivo de mantener la categoría.

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