Aïcha i Serrajordi, dos realidades
La afición culé pone cara al futuro del Barça femenino cuando mira a Clara Serrajordi y Aïcha Camara, dos jóvenes futbolistas que han crecido en La Masia y que esta temporada se han hecho un hueco en el primer equipo. Allí, la generación de jugadoras que ha deslumbrado al mundo del fútbol en los últimos años con la camiseta azulgrana, encabezada por Aitana Bonmatí y Alexia Putellas, empieza ya a ver quién puede tomar el relevo. “Nos queda mucho por aprender y no pensamos si ocuparemos su lugar algún día o si seremos referentes, como lo son ellas”, dice Clara Serrajordi. “Si es así, encantadas”, añade. De momento, la centrocampista de Llinars del Vallès, que el pasado mes de diciembre cumplió 18 años, ha demostrado que puede ser una más en el centro del campo del equipo de Pere Romeu. “Tiene una gran capacidad para jugar en todas las posiciones. Cubre mucho terreno, es buena en el pase y protege bien el balón”, dice de ella el técnico del Barça femenino.
Serrajordi ha aprovechado la oportunidad que le ha brindado la lesión de Patri Guijarro para entrar en el once titular en la posición de mediocentro. Y ahora que la balear ha regresado, tendrá la opción de seguir jugando en el lugar de la lesionada Aitana. Deberá hacerlo, eso sí, en una posición más adelantada, como cuando era jugadora del filial. “Tengo muchas ganas de jugar al lado de Patri”, asegura la dorsal 16, a quien la baja de Guijarro también le abrió las puertas de la convocatoria de la selección española absoluta, que fue campeona de la Nations League a finales del año pasado.
Tímida y con caràcter
Por su parte, la defensa Aïcha Camara, de 19 años, vive su aterrizaje en el primer equipo con la misma idea de “trabajar y mejorar día a día” que su compañera. Ambas aseguran que el vestuario las ha recibido con los brazos abiertos. Quizá por la posición que ocupa en el campo, la jugadora de ascendencia guineana ha sido acogida de manera especial por Mapi León. “Para mí es un referente, una de las mejores centrales del mundo. Siempre está dispuesta a ayudarme”, comenta.
Aïcha es tímida, de pocas palabras, pero en sus respuestas deja claro que es una mujer con carácter y personalidad. Orgullosa de su origen humilde, en el barrio de Can Puiggener de Sabadell, donde aún vive, comenta con una sonrisa que siempre ha tenido el apoyo de la gente de su entorno, la familia y los amigos. Además de Mapi, su referente es la jugadora francesa del Olympique de Lyon Wendie Renard, ambas defensoras de primer nivel. Puede jugar en el lateral derecho —donde la utiliza Pere Romeu— y en el eje de la defensa, donde suele actuar con la selección española sub-19. ¿Dónde se encuentra mejor? “Estoy más cómoda de lateral, pero como en el Barça jugamos con salida de tres defensoras, estoy acostumbrada a ocupar una posición intermedia”.
Sobre Aïcha Camara, Pere Romeu ha dicho que tiene una gran capacidad de escucha, que si se le pide algo, pregunta por qué y, cuando lo entiende, lo ejecuta. Sobre el terreno de juego, la dorsal 23 demuestra una gran potencia física y es muy difícil superarla en los duelos. Igual que Clara Serrajordi, reúne todas las condiciones para consolidarse en el primer equipo del Barça y en la vanguardia del fútbol femenino. En este sentido, el Mundial de 2027 aparece en el horizonte de ambas. “Me encantaría estar ahí, pero sé que es muy difícil. Hay jugadoras muy buenas”, comenta la centrocampista. “No me lo planteo, aún estoy en proceso de formación. No pienso en ello, pero si voy estaré muy contenta”, afirma la defensa.