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EN PRIMERA PERSONA: Alexia Putellas

La '11' azulgrana explica sus sensaciones en la jornada histórica en la que el Femenino volvió al Camp Nou y la jugadora se erigió en su primera goleadora

¡Hola, culés!

Ahora que ya han pasado unos días, me gustaría explicaros todo lo que vivimos el día de Reyes, cuando pudimos jugar en el Camp Nou por primera vez. Como sabéis, soy culé de nacimiento y esto suponía un hito muy especial para mí.

Durante la Navidad lo estuvimos comentando en casa y, con mi tía, coincidimos que el primer partido que recuerdo en el Camp Nou precisamente era un Barça-Espanyol, cuando tenía 6 años. Aún guardo con mucho cariño varias fotos de ese día. ¡Incluso con el Avi del Barça!

Entonces solíamos ir el campo con el autocar de la Peña de Mollet, de la cual soy socia. ¡Quién me habría dicho que un día jugaría allí!

El mejor regalo de Reyes. Este año, por las circunstancias, Sus Majestades llegaron a casa el día 5 por la noche y al día siguiente me desperté centrada en el partido. Lo hice bastante tranquila, pero a medida que iban pasando los minutos ya empiezo a pensar y sí que me entra el hormigueo en el estómago...

"El primer partido que recuerdo en el Camp Nou precisamente era un Barça-Espanyol, cuando tenía 6 años"

Alexia Putellas

Me preguntaba como sería el Camp Nou desde el césped y te empiezan a pasar cosas por la cabeza..., pero siempre intentando centrarme en acciones concretas que puedan ocurrir durante el partido, con el rival y con las compañeras, más que en el escenario.

Por la tarde, durante el trayecto hacia el Camp Nou me quedé un poco sorprendida: no me había fijado que del Miniestadi no queda absolutamente nada... Me paré justo en el semáforo de delante y fue impactante. ¡Cuántos recuerdos!

El momento había llegado. Ya todo el equipo estaba en el Estadio. Sólo llegar al vestuario salí a inspeccionar el campo, lo que me gusta hacer antes de cada partido. Os garantizo que cuando sales de las escaleras del túnel impresiona lo que ves..., ¡y eso que no había público en las gradas!

Fue un privilegio ser la capitana de este partido. En el corro previo al 'grito de guerra' en el vestuario intenté transmitir a las compañeras que dejáramos de lado las emociones que nos pudieran neutralizar nuestro juego y que nos focalizáramos en competir. En cierta medida es triste, porque no piensas en disfrutar, sino en ganar y en aportar por el objetivo común, que es ganar la Liga. Cuando llegas a casa o ves resúmenes es cuando realmente te das cuenta de que ha jugado en el Camp Nou. Os tengo que confesar que no fui consciente de dónde estaba jugando hasta más tarde.

"Os tengo que confesar que no fui consciente de dónde estaba jugando hasta más tarde"

Alexia Putellas

En la primera parte creamos muchas ocasiones, algunas muy claras, y no las metimos. Esto se puede confundir con el hecho de que estábamos con ansiedad, pero no era así. Desde dentro me sentí como si jugáramos en el Johan.

Había tenido un par de buenas, sobre todo una que me cedió Patri que me dio rabia no aprovecharla. Por suerte, en el minuto 44 me pude redimir. En un córner. El staff nos había dicho que el primer palo era uno de los puntos débiles del Espanyol y me tocó a mí ocupar esa zona. El centro de Caro era perfecto; con la tensión y la altura justa. Sólo me tenía que hacer fuerte en el salto, porque la marcadora me intentaba desestabilizar cuando subía, y orientar el balón. Con la rosca y la potencia que llevaba el pase, al final salió solo el remate al segundo palo.

Nada más ver entrar el balón fue muy emocionante y, a la vez, tuve sensación de orgullo, especialmente por mi familia. Tras la celebración con las compañeras, de camino a nuestro campo, me quedé un momento sola y es cuando me di cuenta de haber marcado el primer gol del Barça Femenino en el Camp Nou. Eso sí, a los diez segundos ya tenías que conectarte de nuevo al partido.

En todo momento tuve mucha confianza en ganar el derbi, pero a partir del gol de Mel -el tercero- creo que el equipo se liberó un poco, pudo transmitir la alegría que sentía y todo fue más fluido, coincidiendo también que el rival bajaba físicamente.

Al terminar el partido, con el 5-0, nos juntamos todas con la intención de compartir este sueño que habíamos vivido con la afición. Nos quedaba un pedacito de sabor agrio a pesar de toda la dulzura experimentada. Teníamos un vacío y aquella fotografía de todas del final quiso reflejar el recuerdo para todos los que no pudieron estar, principalmente la afición que siempre nos acompaña y nos protege en el Johan, así como los familiares y amigos que siempre nos han ofrecido apoyo incondicional.

Con todo el agradecimiento al Club por habernos abierto el Estadio 50 años después de las Pioneras, esperamos que podamos volver pronto y con el calor de todos los culés muy cerca.

¡Força Barça!

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