Local

EN PRIMERA PERSONA: Marc Bartra

El ex azulgrana y ex del Dortmund escribe en fcbarcelona.es una carta dirigida a los aficionados recordando su pasado en los dos equipos antes del partido de Champions de este martes

El partido de este martes entre el Borussia Dortmund y el Barça será muy especial para mí. ¡Qué manera de empezar la Champions! Y es que el Westfalenstadion es un escenario impresionante donde viví una época espectacular y donde ahora el Dortmund, un equipo al que tengo mucho aprecio por todo lo que viví allí, se enfrentará por primera vez en la Champions ante el equipo donde entré de niño y salí siendo un hombre: el Barça.

Será un partido que disfrutaré desde el sofá de mi casa en Sevilla, donde estoy disfrutando ahora del fútbol en un club espectacular como es el Betis. Será imposible no recordar todos los momentos vividos en Barça y Dortmund cuando esté sentado ante la televisión.

Recuerdo como si fuera ayer el recorrido que tuve que hacer para llegar donde estoy ahora. Tenía 8 años y yo vivía en Sant Jaume dels Domenys cuando inicié mi etapa en el Barça. Al principio, se me hacía duro el camino de Barcelona al pueblo y del pueblo a casa. Era un recorrido que hacía cada día con mi hermano, Eric, y que duraba más de una hora.

Hasta que un día tuve la oportunidad de entrar en la Masia.

El sacrificio de dejar mi casa fue duro, pero ponerme la camiseta del Barça para competir y ya no sólo por la calle, como había hecho siempre, sino en el césped, me generaba muchísima ilusión.

Tuve la suerte de poder ir pasando todas las etapas del fútbol formativo con entrenadores que siempre recordaré y que me ayudaron mucho, como Sergio Lobera, Fran Sánchez, Rodolfo Borrell, Alex García, Albert Capellas, Albert Benaiges y Pimi [García Pimienta, actual técnico del Barça B]... y tuve la suerte de poder llegar al primer equipo. Y digo la suerte porque era un sueño, pero a la vez representar el Barça era también una responsabilidad.

Recuerdo que fueron unos años con mucha ilusión, pero a la vez muy duros por la competencia que había. Sabía que tenía que dar lo mejor de mí mismo porque venían muchos niños de todo el mundo a hacer pruebas. Cualquier error lo podía echar todo por la borda. Pero con mucho trabajo y el apoyo de mis padres y mi gente fui superando todas las etapas. 

Recuerdo un momento que nunca olvidaré.

Fue en el Juvenil cuando Rodolfo Borrell nos dijo que ya teníamos 16 años y que seguía siendo un hobbie, pero que fuéramos conscientes que podía convertirse en nuestra profesión. Es una charla que siempre tendré marcada, porque fue donde me di cuenta que si lo hacía bien podía cumplir el sueño de ser profesional.

No puedo olvidar tampoco que entré en el Barça siendo un niño y, a medida que pasaba el tiempo, con toda la presión que significa estar al mejor fútbol base del mundo, combinando los entrenamientos con los exámenes en la escuela, te vas dando cuenta de que vas madurando y cogiendo un carácter fuerte.

El momento más especial para mí, sin duda, fue el Vicente Calderón. Era febrero de 2009 y el Barça jugaba en el campo del Atlético de Madrid. Me convocaron. Y en el descanso Pep se giró y me dijo: "Marc, prepárate que esta segunda parte seguramente entras". No me lo podía creer. Es un momento en el que es inevitable pensar todo lo que has vivido para llegar hasta aquí y ves como el sueño de debutar con el equipo de toda tu vida, con tus ídolos y en un escenario como éste está a punto de hacerse realidad. Sin darme cuenta ya había calentado y me preparaba para sustituir a Jeffren. ¿Y sabéis qué? ¡Jugué de lateral derecho! Cubriendo a estrellas como Forlán, Kun Agüero... ¡Qué pasada! No os podéis imaginar lo emocionado que estaba. Allí me di cuenta de que estaba preparado para dar el salto.

Durante la etapa de Pep viajé muchísimo con el primer equipo y, aunque no jugué mucho, me sirvió de aprendizaje. Sobre todo, para ver cómo vivía un profesional, y yo era todo oídos escuchando sus charlas y también fijándome en Puyi, Andrés, Geri, Víctor, Sergio, Xavi, Leo... que eran leyendas del Club, mis ídolos ¡y habían pasado por todo el mismo proceso que yo!

Pero antes de eso dos de los mejores años como futbolista fueron durante la etapa en el Barça B con Luis Enrique. Fueron dos años espectaculares. Logramos subir al equipo a la Segunda División y el siguiente año hicimos la mejor clasificación histórica del filial quedando terceros en la Liga. Tito me hizo ficha del primer equipo y aunque fue un año muy duro por su enfermedad, me dio muchos consejos. Con Tata fue con quien más jugué en el primer equipo y me sentí muy importante. Lástima que por dos partidos no pudimos ganar la Copa y la Liga.

Seguramente, un momento que tampoco podré olvidar será la Champions ganada en Berlín. Fue mi segunda etapa con Lucho en el Barça y fue un año en el que lo ganamos todo. Y es un momento en el que te das cuenta que has hecho historia formando parte de la plantilla que ha levantado una Copa de Europa. Mi buen momento con el Barça me llevó a la selección, cuando Del Bosque me llamó para ir y donde cumplí otro de mis objetivos. Especialmente, cuando pude ir el verano siguiente del triplete a la Eurocopa de Francia.

Después de estar cuatro años en el primer equipo la competencia que tenía era muy fuerte. Geri y Masche estaban muy fuertes y no tuve la continuidad que hubiera querido tener. Y me llegó la oportunidad del Borussia Dortmund. Me di cuenta que si quería seguir disfrutando del fútbol tenía que buscar nuevos retos y Thomas Tuchel, entonces el entrenador, me llamó y me convenció para ir. Era un nuevo reto y quería probar nuevas cosas.

Salir del club de tu vida no es fácil y más aún cuando te tienes que desplazar con la familia, pero desde el primer momento me sentí muy querido.

En este sentido, le estoy muy agradecido a mi esposa, Melissa, por cómo me ayudó y cómo nos adaptamos. Ella ha vivido en muchas ciudades y por suerte, habla muchos idiomas. Y la Gala. ¡Ay, la Gala! Pobrecita, hacía mucho frío y, a veces, veía como se le caía el moquito en el patio de la escuela. Pero la cuidamos muy bien. En Alemania hace mucho frío en los inviernos, el día es muy corto y, por tanto, los horarios y las rutinas cambian un poco debido a que no hay tantas horas de luz.

A nivel futbolístico, si no estás dentro es muy difícil saber cómo de especial es el fútbol para los alemanes. Más que un deporte es un sentimiento. Para ellos la hora del partido es sagrada y siguen el fútbol casi como una religión. Sólo tienes que ver cómo están los estadios de la Bundesliga. ¡Todos llenos! Cualquier día y cualquier hora. Es muy fuerte el vínculo entre los aficionados y el equipo y me siento un auténtico privilegiado de haber sido un Borussen más. Fueron dos años que para mí significaron mucho. Fueron como un máster. En todos los sentidos. Futbolísticamente, pero también de vida.

Al principio, recuerdo que el idioma es lo que me costó más. El alemán no es nada sencillo, pero me impliqué haciendo clases cada semana. Sobre todo, al principio, sólo quería saber palabras y expresiones relacionadas con el fútbol. Quería entender a Thomas y a mis compañeros y gracias a ello me hice un lugar importante en el equipo titular.

¡Gracias también a Mario Götze y a Gonzalo Castro! Qué supercompañeros. Me ayudaron a integrarme en el equipo desde el primer día. Mario es un chico que te escucha muchísimo, y que aunque veas que te cuesta el idioma, él siempre te intenta ayudar. Y con Marco [Reus] también. Es el capitán, el emblema del equipo y es una bellísima persona. No tiene el ego nada subido y me ayudó mucho en mi adaptación.

Cuando pienso en Dortmund es imposible no pensar en ese maravilloso estadio. El Signal Iduna Park es mágico. El ambiente es brutal y a los rivales se les hace muy difícil jugar. A veces se nos habían adelantado con un 0-1 y no sabías ni cómo pero en 10 minutos ya habías hecho el empate y el 2-1. Los tienes encima y te transmiten una fuerza impresionante. Parece que el césped tiemble y te dan la ayuda necesaria para superar los partidos.

Esto es lo que se encontrará el Barça. Y deberá contrarrestar este ambiente con su talento. Por eso será tan bonito de ver este partido.

Mi primer año profesionalmente fue muy bueno, después de todo lo que nos tocó vivir terminamos siendo campeones de la copa alemana. Fue un año que me hizo madurar mucho como jugador y como persona. Estaré siempre agradecido del trato y el cariño que recibí tanto de toda la afición como de mis compañeros, tras el incidente que pasé y que todos conocéis. Me sentí muy querido.

Por cierto, en aquella final de Copa que ganamos teníamos entre nosotros a Ousmane Dembélé. Qué gran jugador. Hizo una gran temporada y marcó goles muy importantes. En aquella final, también, contra el Eintracht Frankfurt (2-1).

Antes de venir al Barça, cuando compartíamos vestuario siempre estaba preguntándome cosas del Club, mirando fotos de Instagram y quería saber cómo era el vestuario. Cuando le llegó la oferta por el Barça le dije que como compañero quería que se quedara en Dortmund, pero que si iba al Barça podía triunfar por su talento y por cómo le cuidarían ahí.

Ahora, a pesar de estar en el Betis, un club histórico y con mucho sentimiento y pasión del que me siento un privilegiado de formar parte y que está creciendo muchísimo, siempre que puedo intento seguir los partidos del Dortmund y del Barça. En este sentido, la afición del Betis y su estadio no se quedan nada atrás de lo que he vivido en Dortmund y en el Camp Nou. Una afición que no para de animar y que te empuja durante todo el partido. Pienso que porque no soñar en ganar algún título con el Betis, tal como he hecho con Dortmund y Barça. El año pasado nos quedamos muy cerca de ganar la Copa. Espero que podamos levantar alguno.

El martes se me hará un poco extraño ver el partido. Se enfrentan los dos equipos donde me he sentido querido y donde hay amigos tanto en un equipo como en el otro. Que, por cierto, antes del sorteo pronostiqué por whatsapp con los compañeros, familiares y amigos míos que tocaría Dortmund-Barça a la fase de grups. ¡Lo clavé!

Veo a los dos equipos en un buen momento de forma a pesar de estar todavía en el inicio. Creo que será un gran partido de fútbol.

¡Disfrutaré mucho del partido y que gane el mejor!

Marc Bartra

Más noticias aquí