Lo primero que debes hacer para patinar es acostumbrarte a llevar los patines. | ARCHIVO FCB

Cómo abrocharse los patines

Los patines utilizados para practicar el patinaje artístico están compuestos por una bota de cuero y una hoja de acero. La bota es alta por la parte de delante y por la trasera debe sujetarse firmemente, sobre todo la parte de los tobillos. La hoja, que mide entre 3 y 4 milímetros, tiene una curvatura importante, y además tiene en su punta un borde con forma de serrucho, llamado 'toe pick', que está diseñado para la utilización en saltos y giros, pero que no debe ser usado para frenar. Los patines deben ser del mismo número que el pie que se calza, como mucho un número más. Las botas deben estar bien abrochadas. La parte del empeine es la que debe ir más recogida: hay que abrochar bien la parte superior, pero no excesivamente. Sabrás que están bien abrochadas si no puedes mover los talones dentro de las botas.
 

Consejos para patinar

Lo primero que tienes que hacer para patinar es acostumbrarte a llevar los patines, caminando apoyado ligeramente en la barandilla. Ten confianza en ti mismo y procura no balancearte demasiado, así mantendrás el equilibrio. Con los pies en paralelo y parado, impúlsate con un pie haciendo recaer el peso de tu cuerpo sobre el otro. El patín que empuja debe ir un poco retrasado al deslizarse, hasta juntar de nuevo los dos patines, y así sucesivamente, moviendo los dos pies simultáneamente. El patín que se desliza debe ir recto, pero también tienes que mantener las caderas y los hombros rectos. Procura dar pasos cortos.
 

Consejos prácticos

La cabeza y el cuerpo deben ir rectos.

Los brazos un poco abiertos y avanzados en el cuerpo.

El empuje se hace con la base de la hoja y no con la punta.
 

Las caídas

Los guantes tienen una función, que es proteger las manos de posibles lesiones. Cuando pierdas el equilibrio, déjate caer sin apoyarte en las manos y procura mantener la cabeza levantada para evitar que reciba el impacto. No intentes levantarte sentado, empujando con las manos, ya que es casi imposible. Lo que tienes que hacer es: ponte de rodillas. Levanta una de las rodillas y apoya el patín en el hielo. Pon las dos manos en la rodilla que has levantado y apóyate en él para hacer la fuerza para acabar de incorporarte.
 

Cómo frenar

CUÑA: con los pies paralelos, deslizándote, intenta ir girando, poco a poco, las rodillas hasta el centro del cuerpo, los patines girarán también y frenarán solos. Al hacerlo se inclina el cuerpo ligeramente hacia atrás.

LATERAL: Girando tu cuerpo un cuarto y cargando su peso sobre la pierna con la que vas a frenar, flexiona las dos piernas y empuja los patines paralelamente.
 

Deporte completo

Se trabajan todos los músculos del cuerpo. Patinar, además de embellecer las piernas, fortalece el sistema cardiovascular y es un desestresante natural. Los músculos de las piernas y glúteos son los más trabajados, pero también los de los brazos y la parte superior del cuerpo se utilizan mucho durante el entrenamiento. Patinando desarrollamos tanto la psicomotricidad como la concentración, es decir, es bueno para todo.

La actividad aeróbica, o sea, el trabajo realizado por el corazón y los pulmones para coger oxígeno y llevarlo por la sangre hasta las células del cuerpo, determinaron que patinar es mejor ejercicio aeróbico que pedalear. En cuanto a los beneficios anaeróbicos, es decir, los que determinan la efectividad para fortalecer y desarrollar los músculos, el patinaje demostró ser positivo porque ejercita las caderas y las piernas con mayor facilidad, incluso las extremidades superiores y los hombros. La ventaja fundamental es que puede patinar todo el mundo por ocio, ya que el grado de esfuerzo lo marca el propio patinador en función de su estado físico y nivel, tal como se demuestra en la escuela de patinaje del FCB, en la que hay gente de todas las edades y niveles (a partir de los 4 años hasta adultos).