Retrato de Ricard Graells

El 27 de junio de 1920 Graells cedió la dirección del Club precisamente a Rosés, que inició así su segunda etapa al frente del Barça. | ARCHIVO FCB

Su mandato fue muy positivo. La entidad llegó a los 3.217 socios y, siguiendo las aspiraciones autonomistas catalanas de las que Graells era gran defensor, el FC Barcelona se unió a las entidades que conmemoraban la Diada del once de septiembre. En el apartado económico se pudo saldar una deuda de 16.100 pesetas heredada de la directiva anterior y, por primera vez en mucho tiempo, el club no debía nada a nadie. El balance deportivo también fue satisfactorio. El Barça formó una plantilla de lujo que ganó los campeonatos de Catalunya y España.

Al final de la temporada, el 27 de junio de 1920, se celebró una multitudinaria asamblea de socios en la que se debatieron los nuevos Estatutos del Club. El acuerdo fue rápido y los 43 artículos que elaborados por el secretario, Joan Baptista Soler, se aprobaron por unanimidad. Por otro lado, se aumentó la cuota mensual del socio de dos a tres pesetas y se creó una junta, formada por la mayoría de ex presidentes de la entidad, con el objetivo de estudiar a fondo todos los aspectos relacionados con el proyecto de construcción de un nuevo campo, iniciado bajo el mandato de Gaspar Rosés. El 27 de junio de 1920 Graells cedió la dirección del Club precisamente a Rosés, que inició así su segunda etapa al frente del Barça.